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21 de diciembre de 2019

V.La defensa de territorios y el agua encamina la superación de la actual emergencia ecoclimática y humana

No a la megamineria contaminante, si a la defensa del agua

20 diciembre 2019





    
Los espacios que conformamos la “Red de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria y  Colectivos afines (Red Calisas) abajo firmantes, reiterando y ratificando lo expresado en nuestro comunicado “Apoyo a la Bicicleteada de Jachal” del 19 de febrero de 2018”, expresamos nuestro más enérgico rechazo a los intentos de modificación a las leyes 7722 de Mendoza y 5001 de Chubut que son el resultado de la lucha y movilización de los pueblos en defensa del agua y que prohiben la megamineria contaminante en sus territorios.
Desde el paradigma de la soberanía alimentaria que promovemos y defendemos, el agua es un bien común y un derecho humano fundamental, absolutamente esencial para sostener todas las formas de vida, incluida la de nuestra especie.
El agua en tanto alimento líquido vital y medio esencial para la producción de alimentos sanos, seguros y soberanos para los pueblos, debe estar libre de los químicos y otros contaminantes utilizados en la megamineria y otras actividades extractivas.
Exigimos a los gobiernos nacional y provinciales que cesen de inmediato en sus intentos de promover la megamineria contaminante en nuestros territorios porque ello frustra absolutamente toda posibilidad de construir colectivamente el modelo de soberanía alimentaria que soñamos y anhelamos realizar para alcanzar el buen vivir de nuestros pueblos.
Somos agua.
La megamineria contaminante es incompatible con la soberanía alimentaria.
20 de diciembre de 2019.-
- Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de Cuyo. 
- Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires. 
- Seminario de Soberanía Alimentaria y Salud Ambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue. 
- Seminario Interdisciplinario sobre el Hambre y el Derecho Humano a la Alimentación Adecuada – Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires - UBA.
- Espacio “Una Cátedra Libre de Soberania Alimentaria para la Universidad Nacional de Quilmes”.
- Docentes de Gualeguaychú y Pueblo Belgrano por la Soberanía Alimentaria.
- Programa
de Promoción de la Salud y Soberanía Alimentaria. UNMDP.
- Museo del Hambre.
- Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de 9 de Julio, Provincia de Buenos Aires. 
- Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria (CALISA) – Facultades de Ciencias Naturales y Museo, Trabajo Social, Ciencias Agrarias y Forestales, Ciencias Exactas, Humanidades y Ciencias de la Educación, Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata – UNLP.
- Catedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de Rio Cuarto.
- Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de Formosa.
- Catedra Libre de Agroecología y Soberanía Alimentaria (CLAYSA) de la Universidad Nacional de Córdoba. 
- Feria Agroecologica de Cordoba.
- Instituto de Salud Socioambiental de la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario.
- Cátedra Libre de Ambiente, Sociedad y Soberanía Alimentaria de la Universidad del Norte de la Provincia de Buenos Aires. 
- Círculo de Estudio de Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de San Martin. 
- Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de Rosar
io.

http://www.biodiversidadla.org/Noticias/No-a-la-megamineria-contaminante-si-a-la-defensa-del-agua

IV.La defensa de territorios y el agua encamina la superación de la actual emergencia ecoclimática y humana

Declaración Pública

Cumbre de los Pueblos

10 diciembre 2019

 Por Cumbre de los Pueblos - Chile 2019

    
La cumbre de los Pueblos emitió una declaración pública luego de su encuentro realizado los días 02 al 07 de diciembre en Santiago (Chile) y que convocó a integrantes de más un centenar de organizaciones de diversas nacionalidades y movimientos sociales.
La Cumbre de los Pueblos es un encuentro que congrega a representaciones e integrantes de organizaciones y articulaciones sociales de diversos territorios y sectores del mundo, para compartir experiencias e impulsar soluciones alternativas al sistema, fortaleciendo así la organización global y local para frenar la catástrofe socioambiental.
Luego de una intensa semana de encuentros comunitarios entre diversas expresiones sociales, bajo el lema: “SALVEMOS LA TIERRA, CAMBIEMOS EL SISTEMA”, se emitió una declaración pública que se comparte a continuación. Asimismo, se comparte el acceso a un video de Pejeperro Films (ver aquí) con imágenes que registraron buena parte las actividades que se desarrollaron.
DECLARACIÓN PÚBLICA
Entre el 2 y el 7 de diciembre de 2019, centenares de organizaciones, hombres, mujeres, pueblos indígenas y afrodescendientes, comunidades migrantes, campesinos, campesinas, trabajadores, trabajadoras, jóvenes, niñas y niños provenientes de Chile, América Latina y el mundo hemos sido parte del hito principal de la Cumbre de los Pueblos, en la Universidad de Santiago de Chile.
En medio de una ciudad y un país en estado de rebeldía frente a un sistema neoliberal injusto y depredador, y frente a un Estado violento y abusador, la Universidad pública, cumpliendo a cabalidad su rol, nos ha abierto las puertas para debatir en torno a la crisis planetaria y sus múltiples expresiones sociales y ambientales, nacionales o territoriales, a compartir nuestras luchas, nuestras denuncias y demandas, y a imaginar juntas y juntos otro mundo posible.
Más de 40 actividades en sala -paneles, talleres, cabildos, conversatorios y otros formatos- autogestionadas por las organizaciones participantes, dos espacios permanentes -la Carpa de las Mujeres y la Aldea de la Paz-, actividades artístico-culturales y los paneles y plenarias centrales de la Cumbre de los Pueblos acogieron la activa participación de alrededor de 1500 compañeras y compañeros acreditadxs.
A partir de la fraterna experiencia vivida y compartida durante estos 5 días, las organizaciones de la Cumbre de los Pueblos declaramos lo siguiente:
1. Reiteramos nuestro compromiso con los pueblos de Chile y otros países latinoamericanos que se han levantado contra las injusticias estructurales, la usurpación y privatización de bienes comunes, la precarización social, la violencia estructural contra las mujeres, el racismo sistémico, y la vulneración de derechos del sistema neoliberal; y exigimos justicia en los casos de muertes y violaciones de derechos humanos con que los Estados han respondido ante estas movilizaciones.
2. Respaldamos la demanda de los movimientos sociales y las asambleas territoriales que exigen en Chile una verdadera Asamblea Constituyente, conformada íntegramente por ciudadanos y ciudadanas sin privilegios para los partidos políticos, que considere paridad de género y cupos significativos para pueblos indígenas.
3. No concebimos un proceso constituyente generado según las reglas de un sistema político-electoral que ha sido uno de los pilares del modelo neoliberal chileno, y cuya clase política ha dado una nueva demostración de subordinación a los intereses empresariales, al aprobar en la Cámara de Diputados la llamada ley “anti-saqueo”, que incluye artículos que criminalizan abiertamente la legítima protesta social.
4. Apoyamos las aspiraciones de las organizaciones y comunidades de Chile de instaurar una constitución política dotada de los principios de la plurinacionalidad, el feminismo, y el reconocimiento de los derechos de la naturaleza.
5. En el marco de las negociaciones climáticas en la COP25 de Madrid:
Condenamos la mantención de la presidencia de la COP en manos del Gobierno de Piñera, responsable de asesinatos, torturas, violaciones, mutilaciones, heridas, vejámenes, detenciones arbitrarias y otras violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.
Rechazamos el impulso de falsas soluciones al cambio climático, que profundizan la crisis y robustecen el modelo que la genera, como los mercados de carbono, la hidroelectricidad y otras energías de base corporativa, los sumideros a base de monocultivos de árboles y agrocombustibles, la energía industrial a partir de biomasa forestal, la incineración, la geoingeniería y la fractura hidráulica o fracking.
Demandamos la toma de medidas efectivas para evitar la captura corporativa de las negociaciones, así como para que las grandes corporaciones y países más contaminantes reduzcan de manera radical sus emisiones de gases de efecto invernadero y paguen por los daños y perjuicios causados, fundamentalmente en los territorios más vulnerables.
Llamamos a dar mayor visibilidad a la migración climática y promover políticas migratorias con enfoque de derechos humanos.
Llamamos a impulsar de manera efectiva la transición justa y las soluciones verdaderamente sustentables, fuera de los mercados y el extractivismo, basadas en la soberanía territorial, en las prácticas, culturas y economías locales, en condiciones de trabajo y vida dignas, así como en el intercambio solidario entre pueblos y comunidades.
6. Rechazamos el impulso al extractivismo por parte de los gobiernos y organismos internacionales, en colusión con el poder corporativo, que concibe todos los territorios como potenciales zonas de sacrificio, y avanza destruyendo ecosistemas, desplazando comunidades o afectando sus estilos de vida y economías locales; incluyendo el fomento y el subsidio a la minería metálica o no metálica, las plantaciones forestales, la agroindustria y la ganadería convencional, la que carga también con una gran dosis de crueldad hacia los animales.
7. Reivindicamos y hacemos nuestras las demandas de pueblos indígenas y afro-descendientes, especialmente por la desmilitarización de sus territorios -en particular del Wallmapu-, la devolución de sus tierras ancestrales y el ejercicio pleno de sus derechos políticos, sociales y culturales.
8. Citando a la declaración de la Carpa de las Mujeres, “reivindicamos la economía feminista como una estrategia de resistencia y transformación para la vida de las mujeres y sus comunidades, como una forma de reconocer y valorizar los saberes, el trabajo doméstico y de cuidados que sustentan la vida y que, en este sistema capitalista, recae en las mujeres.”
9. Celebramos la fortaleza y participación activa de jóvenes, niñas y niños en los espacios de la Cumbre y reconocemos el rol protagónico que han asumido en denunciar la crisis y en promover cambios estructurales.
10. Demandamos la desprivatización del agua en Chile, la protección efectiva e integral de los glaciares, la recuperación de tierras para los y las campesinas y el impulso en los territorios y en las políticas públicas de modelos agroecológicos, libres de transgénicos y pesticidas químicos, basados en la soberanía alimentaria y en la recuperación e intercambio de productos y semillas, así como priorizando la conservación, regeneración y restauración ecosistémica.
11. Demandamos políticas y promovemos iniciativas comunitarias orientadas a generar ciudades más justas y amables, armonizando la relación ciudad-campo, desprivatizando los servicios básicos, impulsando una planificación territorial ampliamente participativa, implementando modelos de basura cero y sistemas de movilidad urbana sustentable.
12. Demandamos la transformación radical de los modelos energéticos, con criterios de soberanía, suficiencia y solidaridad, mediante sistemas de generación distribuida basados en fuentes limpias y diversas de base comunitaria.
13. Rechazamos la firma de tratados de libre comercio e inversión que benefician a las corporaciones, vulneran derechos sociales y atentan contra las economías locales y la soberanía alimentaria. Demandamos el retiro definitivo del TPP11 del parlamento.
14. Llamamos a construir movimientos y articulaciones latinoamericanas e internacionales, integrando organizaciones de justicia ecológica y climática, feministas, pueblos indígenas y afrodescendientes, migrantes, campesinos trabajadores, jóvenes, niños y niñas, para detener el modelo privatizador de bienes comunes y levantar paradigmas alternativos como el buen vivir y otras que surgen desde las cosmovisiones de los pueblos.
15. Finalmente, citando la declaración de la Aldea de la Paz, “nos invitamos a la cocreación colectiva de una forma de relacionarnos con la naturaleza y también de una forma consciente y amorosa de relacionarnos entre nosotros mismos. (…) Entendimos la necesidad de incorporar los derechos de la naturaleza y de todos los seres vivos que sustentan el tejido planetario, como constituyentes de nuestras vidas y de las leyes de los pueblos.”
CUMBRE DE LOS PUEBLOS 2019
Santiago, 7 de diciembre de 2019
“SALVEMOS LA TIERRA, CAMBIEMOS EL SISTEMA”

III.La defensa de territorios y el agua encamina la superación de la actual emergencia ecoclimática y humana

Discurso en las Naciones Unidas
No aceptamos que los Estados nos traten como enemigos internos,
que nos persigan por luchar,
que nos judicalicen por pensar diferente
 
19 de diciembre de 2019
Por Leonidas Iza (Rebelión)
 
En América Latina y el Caribe existen 826 pueblos indígenas, de los cuales 330 están en peligro de desaparecer y con ellos su cultura, idioma, todo lo que por miles de años ha sido una construcción social como aporte a la humanidad. Si queremos salvar el idioma de los pueblos indígenas, la primera tarea de los Estados es salvaguardar sus territorios donde recrean esta simbiosis de manera integral, sus culturas, sus tradiciones, sus costumbres, sus idiomas sus formas de vida
 
A todos los presentes y al mundo le decimos que, como pueblos indígenas, hijos e hijas de la Madre Tierra, estamos altamente preocupados por este tiempo de la historia que atraviesa la humanidad, se ovaciona sin vacilaciones el tipo de civilización que nos han construido, pero cada vez más, en nombre de esa civilización se acaba con la vida, se arrasan pueblos enteros de sus territorios, de sus costumbres, de sus tradiciones, de sus idiomas. Arrancan conscientemente nuestras raíces en nombre de la codicia, de la opulencia y del poder, y si no hay una transformación inmediata nos guían hacia un camino sin retorno para la vida de la humanidad.
Cuando en este laberinto de la humanidad hay chispas de esperanza que vislumbran otras formas de civilización que están guardadas en la memoria de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas, de todos los trabajadores, de todas las latitudes del mundo, es necesario que esta chispa sea un aporte en la trasformación de la humanidad.
Saludamos enormemente la decisión de la ONU de declarar el año internacional de las lenguas indígenas, decisión muy acertada, pero, sin embargo, es de absoluta preocupación ya que en la práctica los gobiernos no adoptan las medidas necesarias, aun teniendo instrumentos importantes como la Declaración Sobre Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, el convenio 169 de la OIT, así también de la OEA, que los Estados firmaron su adhesión, pero no hay voluntad ni decisión política de sus gobernantes para cumplirla, prefieren fortalecer el aparato militar y gastar millones en recursos económicos, antes que salvaguardar la vida integral de los pueblos indígenas
En América Latina y el Caribe existen 826 pueblos indígenas, de los cuales 330 están en peligro de desaparecer y con ellos su cultura, idioma, todo lo que por miles de años ha sido una construcción social como aporte a la humanidad. Si queremos salvar el idioma de los pueblos indígenas, la primera tarea de los Estados es salvaguardar sus territorios donde recrean esta simbiosis de manera integral, sus culturas, sus tradiciones, sus costumbres, sus idiomas sus formas de vida. Aun siendo importante la declaratoria del año internacional de las lenguas indígenas, esto no se salvará sin la absoluta responsabilidad de los Estados, es necesario tener políticas claras para superar las grandes desigualdades económicas que nos tienen sumidos en la pobreza, se debe acabar con la discriminación, el racismo, la xenofobia, el machismo, que en muchas veces los mismos Estados lo han naturalizado.
Es importante el decenio de lenguas que comenzará en 2022, ese tiempo debe ser una enorme oportunidad para todos los Estados del mundo, para pasar de una declaratoria a políticas reales, pasar de políticas de asimilación, a políticas que respeten la autodeterminación de los pueblos.

Es el tiempo de reencontrarnos, volver con vitalidad a nuestros orígenes, para ello necesitamos respeto por parte de los Estados a nuestras prácticas y formas de hacer la economía comunitaria, comunicación comunitaria, justicia propia, nuestras tradiciones milenarias y esto lo podamos compartir en nuestros idiomas propios. No aceptamos que los Estados nos traten como enemigos internos de los Estados, que nos persigan por luchar, que nos judicialicen por pensar diferente, no queremos ser sometidos a las verdades de los medios de comunicación masivos, no queremos ser declarados terroristas en nuestros propios territorios, no queremos ser confundidos con la delincuencia común que ha creado esta civilización, no aceptamos el racismo, la xenofobia, el machismo por imposición del poder, solo queremos ser nosotros mismos y con nuestras diferencias construir un mundo de justicia y libertad y que eso podamos transmitir en nuestros propios idiomas.
Quiero finalizar mi intervención saludando a muchos compañeros y compañeras indígenas y no indígenas a nivel global que han ayudado a posesionar la agenda de los pueblos indígenas dentro de los Estados.
Leonidas Iza: Presidente del Movimiento Indigena y Campesino de Cotopaxi MICC (Ecuador) y dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

II.La defensa de territorios y el agua encamina la superación de la actual emergencia ecoclimática y humana

Mendoza es urgente

21 de diciembre de 2019

 

La Legislatura de Mendoza modificó una ley de protección del agua para beneficiar la megaminería: habilita la utilización de químicos que estaban prohibidos por su peligrosidad. Un pueblo movilizado y no escuchado. El hermético silencio de los grandes medios de comunicación para la discusión no salga del ámbito provincial. Todo bajo los aparentes e irrenunciables beneficios del progreso. 
Por Marcelo Musante (*)
¿Qué es eso que llama “progreso”? ¿Qué significa esa palabra aparentemente aséptica de “desarrollo”? Dos palabras que muchas veces aparecen como desideologizadas. “No se puede ir contra el desarrollo” se suele escuchar.
La Legislatura de Mendoza Mendoza es urgente la modificación la ley provincial Nº7722, llamada “Ley de protección del agua”, que habilita la utilización de químicos, como el cianuro y ácido sulfúrico por ejemplo, para beneficiar a grandes empresas y desarrollar la minería a cielo abierto en la provincia.
Tuvo el apoyo de los legisladores y legisladoras del radicalismo y el justicialismo. No hubo grieta. Mientras organizaciones sociales, ambientalistas y miles de personas marcharon en toda la provincia para reclamar que no se modifique la ley y mantener la protección del agua, el gobierno provincial del radical Rodolfo Suárez valló la Legislatura.
La noticia prácticamente no circuló en medios nacionales, ni siquiera en las redes sociales fue “trending topic”. Algo que no pareciera ser tan difícil, ni siquiera eso. Un síntoma.
Tampoco se vieron imágenes de la marcha en Buenos Aires a la Casa de la Provincia de Mendoza. Mientras en el Congreso Nacional se debate la Ley de Emergencia esto no parece ser una “emergencia” para la clase política, ni los grandes medios.
Las y los legisladores mendocinos volvieron con los discursos sobre los beneficios que llegarán para las comunidades donde se desarrollarán los proyectos mineros. Trabajo para los jóvenes, mejoramiento de la economía local, restaurantes, hoteles, etc.
Nada de esto se sostiene en el tiempo. Cuando se termina la explotación no queda nada ni nadie. Sólo ríos, tierra y gente contaminada.
El progreso también fue, es, un eufemismo para asesinar y desalojar a las comunidades indígenas y campesinas y ocupar los territorios. Incluso, la palabra progresos fue utilizado por las dictaduras y el neoliberalismo para avanzar contra las conquistas laborales de la clase trabajadora. Había que erradicar los obstáculos al progreso.
Por qué no preguntarse qué tipo de desarrollo, a qué costo, quiénes serán los beneficiados y quiénes serán los muertos. Por eso Mendoza es urgente.
Y no es una discusión local. Por más que existen jurisprudencias provinciales sería fundamental que Juan Cabandié, por ejemplo, como ministro nacional de Ambiente y Desarrollo Sostenible siente una posición política y pública.
La Ley Nacional General de Ambiente Nº 25.675 lo avala y también el discurso inaugural del Presidente Alberto Fernández en el que mencionó que la cuestión ambiental sería una prioridad. Cuando realizó la presentación con la composición de los nuevos ministerios llamó mucho la atención que haya especialistas reconocidxs y de mucha trayectoria en cada área menos en el ministerio a cargo de las políticas medioambientales.
Pero esto no es nuevo, se repitió en todos los gobiernos desde María Julia Alsogaray hasta Sergio Bergman. Sería un buen momento para que esas dudas que generó la nula experiencia del nuevo ministro se disipen, por lo menos, con un posicionamiento.
Si no quedará en evidencia que la elección de una persona hijo de desaparecidos, reconocido en el campo de los derechos humanos, fue ubicada en este cargo sólo como un reconocimiento a su militancia y quitándole peso político real al área.
Es necesario que el nombre del ministerio “Ambiente y Desarrollo Sostenible” se haga territorio para ver qué tipo de desarrollo privilegia y si no va a repetir la actuación de todos los gobiernos anteriores para los que la palabra “desarrollo” significaba “desarrollo empresarial”.
Mendoza es urgente. Ahora y para el futuro. No puede una ley de esta importancia para una provincia y un país modificarse para beneficiar la minería a cielo abierto y sin ningún tipo de consulta popular. Ya lo hemos visto en lugares como Veladero en San Juan con cada derrame y contaminación que produce la Barrick Gold.
Mendoza es urgente, por las y los legisladores que legislaron a espaldas del pueblo con las grandes empresas mineras que escriben sus palabras.
El pueblo de Mendoza ocupa las calles y no lo escuchan. Ponen el cuerpo a riesgo de muertes, represiones y detenciones. Mendoza es urgente y el silencio cómplice.
 (*) Sociólogo.

Fuente: https://www.anred.org/2019/12/21/mendoza-es-urgente/

I.La defensa de territorios y el agua encamina la superación de la actual emergencia ecoclimática y humana

El Foro Agrario rechaza
la modificación de la Ley N.º 7722
de la provincia de Mendoza
diciembre 21, 2019 

Desde el Foro por un Programa Agrario Soberano y Popular expresamos nuestro repudio a la modificación de la Ley N.º 7722 de la provincia de Mendoza que se realizó en tiempo record en el 20 de diciembre.
Fundamentamos nuestro rechazo en las siguientes razones:
– La modificación permitirá el avance de la megaminería en la Provincia y abrirá la puertas para que la multinacionales mineras desembarquen y profundicen el saqueo.
La Ley N.º 7722 es un emblema de la lucha de los pueblos en defensa de sus territorios y su agua y ninguna de las condiciones que permitieron su aprobación se ha modificado.
– Por el contrario la provincia atraviesa estos últimos años una crisis hídrica que se agravará sin lugar a dudas de avanzar estos proyectos extractivos.
– Desde el Foro Agrario hemos convergido más de 50 organizaciones para construir “Una Argentina con Soberanía Alimentaria, apostamos a un modelo de producción diferente, agroecológico, no extractivo, sano; en territorios integrados social, económica y culturalmente que constituyan un hábitat sostenible para todas y todos”. El extractivismo minero es una de las grandes amenazas para la Soberanía Alimentaria y para la posibilidad de producir alimentos saludables localmente.
– Las principales fuentes de generación de recursos que tiene la provincia, como son la producción agrícola y el turismo se verán amenazados pro el avance de la megaminería.
– En nuestro documento fundacional hemos sostenido que “Nuestros territorios no pueden ser zonas de sacrificio en función de las necesidades y demandas de los centros de poder global; debemos ser las propias comunidades las que decidamos el destino de eso que el mercado llama “recursos” y nosotras y nosotros llamamos bienes comunes naturales”. Esas comunidades son las que desde hace años vienen defendiendo la vigencia de la Ley 7722.
– Defendemos el Derecho Humano al Agua y no como mercancía y el uso que realiza la actividad minera del agua junto a las toneladas de residuos tóxicos que produce representa, como ya se ha demostrado en múltiples situaciones, una amenaza que no podemos permitir.
Exigimos que las autoridades escuchen al pueblo mendocino movilizado y que retrotraigan esta medida viciada de nulidad por ilegítima e inconstitucional.

 Fuente: http://foroagrario.org/el-foro-agrario-la-modificacion-de-la-ley-n-o-7722-de-la-provincia-de-mendoza/