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11 de noviembre de 2018

Formas de organización con la democracia participativa como eje central.

 
 
Apreciemos qué nos propone el Centro de Estudios y Publicaciones Alforja:
"Pensar la justicia y la paz desde la educación popular, es desafiarnos a construir formas de organización que coloquen la democracia participativa como eje central de las relaciones económicas, sociales, políticas y culturales, pero también como espacio de problematización de las realidades que los diversos sujetos individuales y colectivos enfrentan, partiendo desde sus propias experiencias, saberes y prácticas".
 

Nicaragua: (Análisis)

¿Qué democracia? ¿Para cuál sociedad?

24 de septiembre de 2018

Por Centro de Estudios y Publicaciones Alforja, Septiembre 2018
 
La paz y la justicia desde la educación popular Latinoamericana y Caribeña
 
Pensar la justicia y la paz desde la educación popular, es desafiarnos a construir formas de organización que coloquen la democracia participativa como eje central de las relaciones económicas, sociales, políticas y culturales, pero también como espacio de problematización de las realidades que los diversos sujetos individuales y colectivos enfrentan, partiendo desde sus propias experiencias, saberes y prácticas.
Con este compromiso les presentamos este aporte a la construcción de esa Patria Latinoamericana y Caribeña que desde nuestros sentires y saberes soñamos. Es desde ese lugar que vivimos el dolor y la preocupación que hoy enfrenta Nicaragua.
El material que hemos recopilado y ahora les presentamos tiene como objetivo invitarnos a
la reflexión e interpelar nuestras prácticas con respecto a nuestras responsabilidades sobre lo que acontece en Nicaragua.
Este país hermano se encuentra en disputa, pero también lo está cada territorio de nuestros saberes y prácticas, porque lo que está en jaque es la manera de construir proyectos de sociedades, inclusivas, solidarias y cómo no…emancipadoras.
Los documentos incluidos nos interpelan desde distintas visiones y argumentos. Ahí encontramos una parte de la polémica que ha envuelto los diversos discursos a favor o en contra de alguna de las posiciones. Por ello es más bien una invitación a cuestionarnos, a analizar y construir a partir de algunas preguntas que proponemos y otras que nacerán de la lectura, ideas y prácticas que nos puedan acercar a esas relaciones y espacios democratizadores que tanta falta nos hacen.
Les invitamos pues a leer, compartir y reflexionar colectiva- mente estos materiales con el fin de crear su propio pensamiento crítico y comprometido.

Espiral de violencias: una cronología
Para comprender un contexto determinado, no basta con la recuperación descriptiva de los hechos, es indispensable una caracterización de los hechos ocurridos para profundizar un análisis crítico que permita una mejor comprensión de las tensiones y desafíos que se abren ante escenarios de disputa por cambios o continuidades en las correlación de fuerzas.
Este aporte va en ese sentido: les ofrecemos una caracterización de los hechos, resaltando que las tensiones vienen de más atrás del 18 de abril 2018.
Referencia: Pensiones y protestas sociales en Nicaragua – Amílcar Salas Oroño y Javier Calderón Castillo https://goo.gl/wJW9i4
Un enigma llamado Daniel Ortega – Mauricio Miranda / Ivania Álvarez.
https://goo.gl/14EEpC
Protestas en Nicaragua de 2018 – Cronología elaborada a través de Wikipedia. https://goo.gl/3qzNKP
 
¿Qué democracia?: Progresismo o autoritarismo
Los desafíos que nos presenta cualquier democracia son atravesados por una latencia entre la dominación- explotación en disputa con las fuerzas de emancipación- transformación que procuran una profundización de las relaciones democráticas y procesos democratizantes de nuestras sociedades.
La disputa por la democracia tanto en sentidos, como en prácticas supera por mucho la mera institucionalidad ̈gubernamental ̈, y coloca como centro los proyectos de sociedades que conciben los diversos actores del escenario político- social-económico- cultural.
Les invitamos a pensar en procesos de mediano y largo plazo de constitución de fuerzas y disputa de sus correlaciones, ¿Cómo podría construirse un proceso democrático? ¿Qué correlación de fuerzas debe tener? ¿Cuáles prácticas deberían caracterizarlo?
Referencias: Artículos elaborados por Eric Toussaint
¿De dónde viene el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo? –
https://goo.gl/nWVyAs
Nicaragua: La evolución del régimen de Daniel Ortega desde 2007
https://goo.gl/ngJ6CP
Nicaragua: Continuación de las re- flexiones sobre la experiencia sandinista entre los años 1980-1990, con el fin de comprender el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo – https://goo.gl/y3B4n6

Los estudiantes revolucionarios deben tener una clara conciencia de la razón que coloca al sector popular, del cual forman parte, en las primeras filas de la batalla por la transformación de la sociedad. Carlos Fonseca Amador

¿Gobernabilidad?: Alianzas y pactos
En los últimos treinta años, la palabra Gobernabilidad ha invadido por diversas vías el lenguaje político, anclado en una visión de democracia representativa.
Muchos actores gubernamentales y de oposición han colocado sus discursos y propuestas en aras de la supuesta defensa de este valor-concepto democrático.
En grandes trazos, la gobernabilidad es atravesada por la capacidad de gene- rar espacios de alianzas y pactos, públicos, secretos, por pragmatismo, o algún otro justificante.
¿Qué elementos articula un proceso de gobernabilidad? ¿Qué tipo de sectores son válidos para esas alianzas?
Referencias:
Entre las incoherencias de la oposición y la necesidad del diálogo y la reconciliación. Por Carlos Fonseca Terán
https://goo.gl/D5ufpL
El control mediático de Ortega- Murillo en Nicaragua – Platicas Di- versas https://goo.gl/raJX7f
La rebelión de abril: el tigre nicaragüense en la era de la información José Luis Rocha Gómez
I Parte: https://goo.gl/1ERf9D II Parte: https://goo.gl/JB8LeK

¿Cuantos son necesarios?
Las sumas más conservadoras (en este caso gubernamentales) cifran los muertos entre abril-agosto 2018 en alrededor de 200, en caso de organismos de derechos humanos diversos, la suma llega a superar los 450 fallecidos, sin con- tar los desaparecidos, que podrían doblar esta cifra.
Es necesario reflexionar que tipo de prácticas debemos impulsar ante escenarios de espirales de violen- cia, y que herramientas tenemos para disputar estas lógicas, y colocar la vida como elemento central de nuestra práctica política.
Referencias:
Nicaragua: Las autoridades desatan una estrategia letal de represión contra manifestantes Amnistía Internacional –
https://goo.gl/CxXDJX
Informe Nicaragua: disparar a matar: estrategias de represión de la protesta en Nicaragua Amnistía Internacional – https://goo.gl/ZS1QTv
Las versiones que ha dado Da- niel Ortega sobre los paramilitares en Nicaragua –
https://goo.gl/89f4an
Violencia armada en Nicaragua: un producto importado (investigación) – Misión Verdad https://goo.gl/Qt1ozd
 
¿Quiénes en la mesa?
Todo proceso de negociación implica una legitimación de actores y posiciones, e invisibiliza un tanto igual.
Posturas, pactos y alianzas corren por una mutación permanente que oscila entre la traición o conciliación,, en este punto es importante rescatar cuales mecanismos de protagonismo-validación democrática están presentes, y cuales acto- res se han comprometido por una profundización de estas relaciones.
Cabe la pregunta, ¿Qué papel tiene la democracia real en las negociaciones? ¿Cómo promueve la transparencia en la construcción de acuerdos?
Referencias:
NICARAGUA.- La desastrosa estrategia de negociación de la Alianza Cívica – Victoriano San- chez https://goo.gl/yXLHfw
Nicaragua. Las caras de la oposición – Resumen Latinoamericano https://goo.gl/tMsdcy
Crisis política en Nicaragua: entre el diálogo y la movilización popular Eduardo Molina https://goo.gl/AKrQ24
Monseñor Silvio José Báez: “Los obispos tenemos diferencias, no desunión” – La prensa https://goo.gl/pgK2E5

Negociaciones: ¿ganar-ganar?
Las posiciones de partida de los diversos actores, es un elemento clave para el análisis de la disputa en la correlación de fuerzas de cualquier proceso político.
Desde que espacio hablan, que características conforman su entramado de relaciones y cuales elementos han sido constitutivos de su legitimidad y legalidad, son algunos aspectos que deberíamos considerar como puntos de partida antes de pensar de que se podría gana o perder en una negociación.
Referencias:
¿Quieren hacer una revolución? – Carlos Fonseca Terán https://goo.gl/vNwK6R
Lecciones y reflexiones de la mano de la historia ¿Qué estamos logrando con la rebelión de abril? ¿El fin tardío del Estado-finquero? – José Luis Rocha https://goo.gl/A9uXGN
La universidad será moderna en la misma proporción en que recoja las experiencias de vinculación de la cultura con el ansia por la revolución. Carlos Fonseca Amador

Plan de negocios: ¿extractivismos como alternativa?
Nuestras sociedades construyen propuestas y proyectos políticos, sociales y culturales, pero también económicos articulados con estos.
Esto hace necesario profundizar en los debates sobre cómo se decide y se construye el modelo de desarrollo de cada pueblo, pero como hemos seña- lado esta práctica no se escapa
de tensiones, por lo cual es importante analizar que lugar tienen los objetivos de justicia social, sostenibilidad de la vida y transformación de las relaciones con equidad hacia una igualdad entre mujeres y hombres.
¿Cómo se caracteriza estos proyectos? ¿Qué practicas utilizan para impulsar e incidir en estos proyectos?
Referencias:
“Con el modelo extractivista crecemos, pero, ¿nos desarrollamos? Y con la minería ni crecemos ni nos desarrollamos” – Victor Campos https://goo.gl/gesRLs
Extractivismo y lucha campesina en Rancho Grande – Mario Sánchez
https://goo.gl/bJspHH
Minería y desarrollo en Nicaragua: una mirada feminista del caso de Rancho Grande – Teresa Pérez González – https://goo.gl/ojDKJF
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¿Quién, cómo y a quién golpea?
La tensión entre control o transformación es una disputa que hoy se cierne en muchas de nuestras sociedades, atraviesa sentidos y prácticas económicas, culturales, políticas y sociales.
Sin embargo, preguntarse ¿quienes son los actores?, ¿qué proyecto de sociedad representan?,¿qué valores lo constituyen?, ¿a quien y cómo disputan los sentidos y práctica dominantes?,son algunas cuestiones necesarias para profundizar nuestro análisis.
La consecución del bien común no es una apuesta neutral, es una posición ética-política por la transformación de nuestras sociedades a través de una mayor democratización de las diversas dimensiones y articulaciones que la componen.
A este dilema nos enfrentamos desde nuestros espacios de trabajo y convivio, ¿Qué proyecto de sociedad conciben?¿Qué sectores/intereses se benefician con su intervención? ¿Qué practicas utilizan en la disputa?

Referencia:
Carlos Fonseca Terán: Unidos en la lucha, no nos moverán – https://goo.gl/Y53V8S
Ay Nicaragua, Nicaragüita – Raúl Zibechi
https://goo.gl/V9JXUU
El implacable juicio de la historia sobre Daniel Ortega José Luis Rocha Gómez https://goo.gl/MVTtD9
Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y nervio de la raza. Augusto C. Sandino

Democracias o Dictaduras: saque sus conclusiones
El ejercicio de pensar-hacer la política enfrenta contradicciones que tensionan entre dos polos, la dominación o la emancipación.
La política y sus dimensiones, debe ser entendida como algo más que una simple programa electoral o una institucionalidad formal, sino que es algo que atraviesa nuestras vidas desde múltiples escenarios, barriales, organizaciones ,asociaciones, partidos políticos, empresas, y muchas otras en nuestras realidades. formas más,que están relacionados con nuestra cotidianidad, e influyen en nuestra construcción de sentidos y prácticas, a través de procesos que modelan y articulan nuestras sociedades.
La clave es comprender qué sentidos y prácticas dominan en los diversos actores, y que formas-modos adquieren en su ejercicio cotidiano y su influencia en nuestras realidades.
 
Referencia:
¿Qué régimen es éste? ¿Qué mutaciones ha experimentado el FSLN hasta llegar a lo que es hoy? Monica Baltodano – https://goo.gl/MG3isE
Boaventura de Sousa: “Hay en Nica- ragua un déficit democrático” (Entrevista Ismael López) https://goo.gl/HJ95jZ

Obediencia, ¿lucha armada?…¿otra vez?
Por más de 60 años, Nicaragua ha atravesado diversas dinámicas de conflictos y guerras, de baja y alta intensidad, esto ha generado un sentido sobre la conflictividad característica en la sociedad nicaragüense.
Esta percepción, si bien como elemento complementario permite identificar continuidades, es importante no caer en un determinismos que justifiquen todo tipo de acción.
¿Quiénes protestan o protestaron? ¿Qué practicas de manifestación e incidencia utilizaron? ¿Qué tipo de respuesta dio el aparato gubernamental? ¿Qué discursos justificaron las diversas acciones?
Referencia:
La insurrección que transformó a Nicaragua – Elvira Cuadra Lira
https://goo.gl/xBRBFF Nicaragua: ¿Quién está real- mente detrás de la violencia? – Marvin Sotelo https://goo.gl/ WX4wB4
La nueva ley antiterrorista en Nicaragua podría usarse para criminalizar protestas pacíficas – ONU https://goo.gl/b6A1pz
 
Geopolítica regional: ruptura del tejido social
América Latina y el Caribe, es un escenario en disputa a nivel mundial por diversas razones, que van desde su diversidad y riquezas naturales, que para el gran capital representa un escenario estratégico de aprovisionamiento y mercantilización, hasta ser una región vital para la seguridad de Estados Unidos.
En los último 20 años, América Latina y el Caribe vivió com distintas intensidades procesos de integración en diversas dimensiones, que tuvieron como uno de sus elementos el reposicionamiento de la región y su articulación con este escenario mundial, basado en organismos y asociaciones que tuvieran como eje la defensa y articulación regional, afectando en diversos espacios intereses de gobiernos extra-región, así como empresas transnacionales.
Esto lleva a considerar ¿Qué elementos se están disputando a nivel regional y mundial? ¿Hasta dónde la defensa de intereses regionales justifica acciones de represión y deterioro de las garantías de las personas? ¿Qué límites puede encontrar?
Referencias:
Nicaragua, la revolución y la niña en el bote – Atilio A. Boron
https://goo.gl/kaH6gC
Sandinismo e imperio: la batalla decisiva – Atilio A. Boron
https://goo.gl/qM5EU4
Nicaragua arde lo que el progresismo quema – Aleksander Aguilar
https://goo.gl/Fuxqpa
“Ya en el teatro de los acontecimientos me encontré con que los dirigentes políticos, conservadores y liberales son una bola de canallas, cobardes y traidores, incapaces de poder dirigir a un pueblo patriota y valeroso.” Augusto C. Sandino

Antimperialismo: estado de la cuestión
El antimperialismo es una corriente fuerte en el pensa- miento y práctica de los sectores progresistas en la región.
Cuando pensamos en el antimperialismo no sólo podemos enfocarnos en los grandes discursos, sino también como es- tos son acompañados o no por prácticas que profundizan una disputa y emancipación de nuestros pueblos ante los intereses del imperialismo.
Por esta razón es necesario reflexionar ¿Qué tipo de relaciones se extendieron con organismos internacionales,? ¿Cuál es la política económica dominante? ¿Qué tipo sectores económicos fueron fortalecidos? ¿Hay diferencia entre política neoliberal e imperialismo? ¿Cómo los podemos caracterizar?
Referencia:
Breve historia de las relaciones del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el gobierno de Estados Unidos con Nicaragua – Eric Toussaint
https://goo.gl/zPDdCf
La guerra contrainsurgente – Stella Calloni –

Golpes de Estado o ¿Cuándo es legítimo protestar?
La línea que separa la defensa o no de un Golpea de Estado de las prácticas políticas por la reivindicación o defensa de derechos a veces es tenue, y normalmente se definirá desde la posición y trayectoria de los actores que logren legitimar su discurso. Por esta razón es necesario profundizar aún más en que tipo de prácticas podemos vincularlos y que proyecto de sociedad se teje a través de la defensa o no de cierta institucionalidad.
¿Qué es un Golpe de Estado? ¿Qué correlación de fuerzas es necesaria? ¿qué prácticas genera? ¿Es válida la protesta? ¿En que condiciones debe dar- se? ¿Toda protesta debe ser autorizada? ¿Por quienes? ¿Qué elementos de relaciones democráticas pueden ayudarnos a comprender esta disputa?
Referencias:
Sublevación no es golpismo – Mónica Baltodano https://goo.gl/DGHuqT
Carlos Fonseca Terán: El Golpe Suave tiene como elemento fundamental la Guerra Psicológica – https://goo.gl/s2Sy5h
Terrorismo de Estado en Nicaragua – Ernesto Cardenal https://goo.gl/tDAGtq
 
Cristianos, socialista y algo más…tensiones y manipulaciones
Religión y política, son dos dimensiones que en América Latina y el Caribe han tenido relaciones cercanas, de disputa y complementariedad.
Una primera aproximación es la capacidad de construir relaciones basadas en el diálogo, la igualdad y la búsqueda de transformaciones desde las propias realidades, partiendo de posiciones de justicia social paz y equidad.
Es así como se hace necesario problematizar en los discursos políticos qué lugar tiene lo religioso, que tipo construcción de de- terminadas nociones de ciudadanía potencian o disuaden, por ejemplo actitu- des por la transformación o resignación, ¿Qué lugar tiene la diversidad en su espacio discursivo? ¿Promueve la tolerancia y el entendimiento?
Referencia:
Declaraciones de la compañera Rosario Murillo, Vice- presidenta de Nicaragua (26/07/2018) –
https://goo.gl/zvaDjz
El uso y abuso de Dios y la virgen: su impacto en la vida de las mujeres nicaragüenses Capítulo 5 – María Teresa Blandón –
https://goo.gl/c7wHSe
Adiós a la ideología: de la teocracia al anticlericalismo José Luis Rocha Gómez https://goo.gl/dijYhn
“La izquierda se equivoca: la religión puede ser popular y emancipadora” Frei Betto.
https://goo.gl/e46FX3
Ese espíritu de lucha de la gente, esa generosidad, esa fraternidad, me dan el orgullo de ser nicaragüense Nora Astorga

Estados Unidos: el de siempre
Hablar de intervenciones de Estados Unidos en América Latina y el Caribe, es un lugar común en la historia de nuestra región, sus intereses y espacios de control geopolítico ha impulsado sus acciones a través de las décadas, desde el destino manifiesto a la guerra contra el narcotráfico, han sido discursos y prácticas con las cuales han justificado su accionar interventor.
Esta tendencia no puede ser utilizada como sello de garantía y justificación para ningún contexto, es necesario problematizar las relaciones que articula, caben algunas preguntas ¿Qué discursos y prácticas evidencian los procesos de intervención de Estados Unidos? ¿Qué alcances tienen? ¿Qué proyecto político está impulsado los Estados Unidos? ¿Qué actores se benefician de estos esquemas?¿Qué prácticas de resistencia y lucha pueden impulsarse?
Referencias:
Nicaragua: una derrota para Estados Unidos que no significa una victoria para la izquierda Alejandro Bendaña
https://goo.gl/h4DEgM
Nicaragua: ¿Rebelión o contrarrevolución Made In USA? – Achim Röd- ner https://goo.gl/tspkp5
¿Está Estados Unidos detrás de las protestas en Nicaragua? – TELESUR https://goo.gl/nBkj6o
Periodista estadounidense revela financiamiento de NED-Usaid para golpe en Nicaragua – Max Blument- hal https://goo.gl/MzHyMM
 
Izquierdas y silencios
Las izquierdas tienen una relación fuerte con la construcción de cambios políticos, progresistas, la defensa de derechos y la búsqueda de alternativas al sistema dominante y explotador, que en momentos de crisis, provoca la necesidad de buscar esas miradas, desde donde se posicionan en las organizaciones y colectivos que desde su trayectoria, han construido y defendido proyectos, con alguna de esas características
Sin embargo los contextos varían, y el tiempo no pasa en vano, por esta razón esta mi- rada no puede ser acrítica, ni mucho menos nostálgica, es necesario partir desde una mirada autocrítica, compro- metida por una emancipación de los sujetos desde sus propias prácticas y saberes, partiendo de este posicionamiento ético-político podemos interpelar y dialogar.
Referencias:
Silencios que matan – Raúl Zibechi – https://goo.gl/K1bwyZ
El mundo ya sabe lo que pasa en Nicaragua – Equipo Envío – https://goo.gl/rczQdx
Entrevista completa a Daniel Or- tega, Presidente de Nicaragua, por Telesur el 24 julio 2018 – Telesur
https://goo.gl/StCQnN
 
Procesos de justicia y paz: ¿qué de los y las refugiadas?
Tal vez no responden a las estrategias geopolíticas en disputa, ni sean los actores con el peso de decisión que la supuesta legitimidad y legalidad ofrecen para pactar los acuerdos que den salida al conflicto, pe- ro si son quienes con su vida y esperanzas construyen relaciones de amistad, laborales, familiares y de muchas otras formas que definen eso que se llama vida.
Ante los procesos que se abren que actores responden a sus intereses, ¿Tienen participación política? ¿Cómo es? ¿Qué organizaciones o colectivos están siendo solidarios con estos sujetos? ¿Qué necesidades tienen? Ante un eventual proceso de diálogos de conciliación o paz, ¿Qué papel tienen los refugiados y refugiadas en ellos? ¿Creemos que los actores ̈legitimados ̈ en los procesos abiertos de diálogo en Nicaragua están defendiendo los intereses de estas personas? ¿Quiénes lo hacen? ¿Qué significa la solidaridad en estos escenarios?
Referencias:
ACNUR llama a Centroamérica a abrir sus fronteras para atender a los refugiados Nota de la UCA https://goo.gl/ RxFXTs
ACNUR alerta de que miles de nicaragüenses han huido a otros países por la crisis políti- ca en Nicaragua – EUROPA PRESS https://goo.gl/ugQAYp
 
Desafíos para la profundización de la democracia
En muchos escenarios de discusión política, actores se acusan mutuamente de impulsar posibles retrocesos, siempre dependiendo de la posición que cada quien asume.
Tomar posición por la paz, exige como hemos señalado un posicionamiento ético-político por la emancipación de los sujetos desde su participación protagónica desde sus realidades, necesidades y sueños.
Colocar la paz como centro, es un llamado por la profundización de la democracia y la democratización de todos los espacios de la vida política, económica, cultural y social.
¿Qué elementos impiden la construcción de procesos de democratización? ¿Qué actores están protagonizando los procesos de diálogo? ¿Cuáles representan posiciones conservadoras y cuáles otros progresistas? ¿Se están abordando las raíces del conflicto o es un diálogo cosmético? ¿Cuáles elementos debería abordarse?
Referencia:
Las venas abiertas de Nicaragua – Boaventura de Sousa Santos https://goo.gl/HKwafw
Pronunciamiento de Leonardo Boff sobre Nicaragua
https://goo.gl/AgX3UJ
 
Posibles caminos: Desafíos y tensiones
Muchos escenarios pasan por la mente luego de las consecuencias de las dinámicas de violencia y represión que ha enfrentado los y las nicaragüenses en los meses siguientes de abril, anarquía y lucha armada, son elementos no exclusivos que han dominado los imaginarios en las conversaciones informa- les.
Sin embargo, el pueblo de Nicaragua ha reflejado una posición distinta ante la agudización de la crisis humanitaria, la ampliación de los sistemas de control, y represión social, el pueblo nicaragüense no ha se abandonado a la desesperación ni la resignación, sino que a través de múltiples formas- modos ha apostado por el diálogo y la memoria por los que hoy faltan.
Referencia:
Caminos posibles para Nicaragua – Elvira Cuadra Lira https://goo.gl/A6xs4y
Primavera democrática en Nicaragua ¿anticipo del verano… o el invierno? CELAG –
https://goo.gl/EqNkkA


17 de octubre de 2018

Vaca Muerta es enriquecimiento de petroleras de corto plazo, con multimillonarios subsidios y catástrofe socioambiental.

Cuestiones de Sociología, nº 17, e038, 2017, ISSN 2346-8904
Universidad Nacional de La Plata
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
Departamento de Sociología

Hidrocarburos no convencionales y
fracking: Estado, empresas y tensiones
territoriales en la Patagonia argentina

Juan Antonio Acacio * y
Fernando Svampa
**
* Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales- Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata / CONICET,
Argentina |
acaciojuan89@gmail.com
** Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires; Universidad Nacional de
Río Negro, Sede Andina, Argentina |



(...)Para la explotación de HRNC se utilizan las rutas y caminos locales, como así también una
importante extensión del territorio que luego ocupan los camiones emplazados. La actividad implica un importante empleo de la infraestructura periurbana, cuyos costos son absorbidos por el Estado.
La producción de un pozo es a corto plazo (5 ó 6 años), la rentabilidad y eficiencia de los pozos es baja (a diferencia de los convencionales que llegan a estar activos por más de 20 años), mientras que la perforación en las hectáreas es permanente en el tiempo, y tanto la instalación como el revestimiento sufren un deterioro progresivo con el tiempo (Caparroz, 2013).
El pozo perdura toda la vida, a parte cuando ellos te compran o te alquilan, le meten un metro y medio de calcáreo. ¿Con qué lo sacas después? Si eso se compacta –y eso es como un cemento– la tierra se echa a perder, después para sacarlo, te traen cientos, miles de camionadas ¿Con qué lo sacas? El día que se vayan y te devuelvan la tierra, ésta queda perdida.
Chacarero Julio Hernández
con 5.5 ha en producción
Allen, 5 de diciembre de 2015.
Como los HRNC no están acumulados en trampas, sino que se encuentran muy dispersos, en cada yacimiento hay que explotar un volumen de roca mayor para obtener la misma cantidad de gas que en una explotación convencional. Por ende, las explotaciones deben ser más extensas e intensivas, lo   cual   da   cuenta   de   un   paisaje   frutihortícola   salpicado   por   locaciones   con   actividad hidrocarburífera. En este marco es posible encontrar, en el área rururbana de Allen, unidades de organización de la producción de perfil frutícola (manzanas y peras) reconvertidas según los parámetros de exigencias tecnológicas y productivas, y explotaciones agropecuarias marginales, alternando   con   fenómenos   de   neoruralidad,   sin vinculación   agropecuaria,   que   se   hacen   más
frecuentes. Encontramos así un área con “tensión de territorialidades” (Porto Gonçalves, 2001), idea que instala precisamente la tracción entre matrices diferentes en cuanto al uso y apropiación del territorio: una declinante, la ligada a la actividad frutihortícola; la otra ascendente, ligada a los hidrocarburos.

Reflexiones finales
La explotación de los hidrocarburos no convencionales ha surgido en un contexto caracterizado por los cambios y las innovaciones tecnológicas. La “Revolución del Shale” en EE.UU, a principios del 2000, hizo rentable la apuesta por los no convencionales.   Desde actores socioeconómicos energéticos   y   políticos   dominantes   se   difunde   un   discurso   que   pregona   la   utilidad   de   los hidrocarburos, en tanto impulsor del progreso y desarrollo industrial para las potencias emergentes.
El déficit energético causado por las políticas de los años noventa y catalizados por los patrones de consumo productivo, de transporte y de consumo de hogares en el siglo XXI en la Argentina, define una encrucijada: se continúa por el camino inercial trazado por los estilos de desarrollo conocidos, o se encara un proceso de transformaciones cuyos resultados visibles deben ser percibidos en plazos no   lejanos. La  confianza   construida   en   torno   a   los   procesos   de   extracción   de   HRNC   está
condicionada al precio internacional de los hidrocarburos. Mantener esa línea de explotación energética sólo es posible –en el actual contexto de mercado– sobre la base de grandes apoyos económicos, fiscales y de infraestructura provista por el Estado nacional y los Estados provinciales, sede de los yacimientos, a costa del diferimiento o cancelación de otro conjunto de necesidades sociales. Aun con precios compensatorios o que garanticen el equilibrio desde un punto de vista económico, la producción prometida de hidrocarburos mediante el fracking no permitirá resolver las urgencias de corto plazo existentes. La extracción de HCNC constituye una actividad intensiva en
capital (no en trabajo) y demanda cantidades importantes de energía, agua y materiales (acero, cemento y arena, entre otros). De seguir expandiéndose, profundizará las transformaciones en la escala de la intervención territorial. La expansión del
fracking, antes que resolver la dependencia de fuentes energéticas no renovables, la incrementa, demandando el empleo de enormes cantidades de energía fósil (tanto directa como indirectamente) difícilmente substituibles. A su vez, solucionar la problemática mencionada podría requerir que se realicen inversiones de energía fósil en alternativas
más sostenibles. De esta manera, la explotación de HRNC comprende un despliegue de actividades que no podrían realizarse en base a energías renovables; el acero que demandan las tuberías, la inyección del fluido de fractura, la síntesis de productos químicos, el transporte de arena y los equipos de perforación, son insumos que   remarcan  la   dependencia   fósil   en   las   actividades económicas. De mantenerse las tendencias actuales, tendríamos de manera predominante una generación térmica en base a combustibles fósiles con escasa participación de renovables en la matriz energética, profundizando las desigualdades en las regiones y acelerando los procesos de
contaminación y degradación de los ecosistemas.
Notas (..)
Bibliografía(..)

    

La acumulación capitalista se basa en el exterminio de la vida y los pueblos.


 Pronunciamiento de la segunda asamblea nacional del Congreso Nacional Indígena-
Concejo Indígena de Gobierno.
15 de octubre de 2018
Por Rebelión
 
A las Redes de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno
A la Sexta Nacional e Internacional
A los pueblos de México y el mundo
Hermanas, hermanos:
Desde la Segunda Asamblea Plenaria del Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, llevada a cabo del 11 al 14 de octubre en el CIDECI-UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, nos dirigimos respetuosamente a las y los compañer@s, que conforman las Redes de Apoyo al CIG, a los pueblos de este país y del mundo para vernos, consultarnos y emprender nuevos pasos para la construcción del nuevo mundo que necesitamos.

Lo decimos con urgencia, porque los que somos pueblos originarios, en nuestra lucha en contra de la profunda enfermedad causada por el capitalismo, tejemos la vida, pues es la encomienda que recibimos de nuestros antepasados. Eso, para nosotros es construir la vida y hacerla crecer en cada rincón, con una esperanza que apueste por la memoria y por los tiempos venideros. Nos tejemos en colectivo como pueblo y en ese trabajo nos tejemos también como personas.

Somos redes en nuestras localidades donde buscamos en colectivo tener una sola palabra que sea espejo de nuestra madre tierra, de su latido y de su vida. Somos redes de redes en nuestras comunidades y regiones que son colectivos de colectivos, donde encontramos una sola otra palabra, que entre los nuestros, escuchamos con atención porque sigue siendo lo que decidimos libremente ser, eso es nuestra lucha permanente y por eso la respetamos y honramos, haciéndola nuestro gobierno, no ahorita sino siempre, porque de nuestras diferencias surge el acuerdo colectivo. O sea, de nuestro ser diferentes surgimos como uno solo, como los pueblos que somos y es por eso que también honramos nuestras diferencias.

Así, cuando por acuerdo del Quinto Congreso Nacional Indígena decidimos conformar un Concejo Indígena de Gobierno, no fue vacilando, ni pretendiendo que todos sean como nosotros, ni queriendo decir a nadie qué hacer, sino para decir al mundo que no es cierto que el gobierno deba ser para destruir, sino para construir. No es cierto que el gobierno deba ser para servirse, sino para servir. Debe ser espejo de lo que somos cuando soñamos decidiendo nuestro destino, y no la mentira que nos suplanta para decir en nuestro nombre que quiere ver muerto todo a su alrededor.
A eso que tejemos, le llamamos organización y es el territorio que defendemos, es la lengua que hablamos y nos negamos a perder, es la identidad que no olvidamos y que engrandecemos con la lucha. Pero resulta que es también lo que los dueños del dinero necesitan para destruir y convertir en más dinero, para hacerlo mercancías con la explotación, con la pobreza, la enfermedad y con la muerte de muchos otros millones de personas que no son de nuestros pueblos y que viven en las ciudades y en el campo. O sea, tampoco es cierto que la muerte, la represión, el despojo y el desprecio sea sólo para nosotras y nosotros los originarios.
Por eso, ejercer la autonomía con nuestras formas ancestrales de caminar preguntándonos, es la única puerta para poder seguir haciendo de la vida, nuestro camino irrenunciable, pues afuera todo se acomodó para afianzar el terror y la ganancia de los poderosos. En ese contexto, aunque nuestra libre determinación sea reconocida en sus leyes viciadas, no hay forma de que se detenga, o siquiera se frene la acumulación capitalista basada en nuestro exterminio. Esto será posible hasta que se desmonte la finca, la hacienda, la fábrica, el campo de concentración o el cementerio, en lo que han convertido nuestro país y nuestro mundo.

El Concejo Indígena de Gobierno es la forma de honrar nuestras diferencias, para encontrar ahí la palabra en la que nos reflejemos, y que sea un verdadero gobierno. Lo otro, eso a lo que arriba llaman Estado Mexicano, es sólo una mentira hecha para imponer, reprimir y ocultar la muerte que ya se nos desborda haciendo evidente el engaño. Es decir, no son más que una banda de rateros que fingen ser institución de derecha o de izquierda. En cualquier caso, traen la guerra consigo y por más que la maquillen también se les desborda, porque el patrón es el patrón.

Pero abajo, no tenemos más que defender la vida con o sin las mentiras del gobierno que sale, del gobierno que entra, porque las palabras sobran cuando se amenaza a los pueblos Binniza, Chontal, Ikoots, Mixe, Zoque, Nahua y Popoluca del Istmo de Tehuantepec con sus proyectos trasístmicos y la expansión de las Zonas Económicas Especiales, a los pueblos Mayas con su proyecto de tren capitalista que despoja y destruye a su paso la tierra. Las palabras sobran ante la anunciada siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables en el sur del país, ante la ilegal y amañada consulta para la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, o ante la oferta para que sigan invirtiendo las empresas mineras que tienen concesionadas grandes extensiones de los territorios indígenas. Las palabras sobran cuando sin consultar a nuestros pueblos el futuro gobierno impone la creación, al estilo del viejo indigenismo, del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, comandado por los desertores de nuestra larga lucha de resistencia.

Las palabras sobran cuando vemos el cinismo con que son entregados los pueblos de México a los intereses de Estados Unidos a través del Tratado de Libre Comercio, mismo que promete ratificar el futuro gobierno de López Obrador, quien en uno de sus primeros discursos no dudó en ratificar la continuidad en la actual política monetaria y fiscal, es decir, continuidad en la política neoliberal, la cual será garantizada con el anuncio de que las corporaciones militares seguirán en las calles y con la pretensión de reclutar 50 mil jóvenes para las filas armadas que han servido para reprimir, despojar y sembrar el terror en toda la nación.
 
Cuando nuestras demandas fueron parar esta guerra y que los derechos de los pueblos indígenas se reconocieran en la constitución mexicana, traducidos en los Acuerdos de San Andrés, fuimos traicionados porque el patrón que no vemos y que es a quien sirven los que dicen gobernar, ordenó tender sobre nosotros muchas leyes que hacen legal robarnos con violencia la tierra, programas para dividirnos y hacernos pelear entre nosotros, sembrar el desprecio y el racismo hacia todas las direcciones. Entonces, las palabras sobran también cuando con cinismo hablan de reconocer en sus leyes profundamente podridas los Acuerdos de San Andrés o nuestra libre determinación, sin siquiera tocar el asesino montaje capitalista que es el Estado Mexicano.

De aprobarse los Acuerdos de San Andrés en el actual contexto, estando vigentes las sucesivas reformas al artículo 27 constitucional, que han transformado la tierra en mercancía y han puesto las riquezas del subsuelo en manos de las grandes empresas, sin acabar con los regímenes de concesiones de aguas, minería, bienes nacionales e hidrocarburos, sin imponer límites al poder imperial derogando el actual Tratado de Libre Comercio y limitando severamente a las grandes corporaciones trasnacionales, sin destruir el control que los grandes cárteles de la delincuencia ejercen, apoyados en las corporaciones militares, sobre nuestros territorios, estaremos viviendo, en el mejor de los casos, una burda ilusión, que nos oculta la embestida del dinero contra nuestros pueblos.
 
Nosotros, en el Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno, no tenemos duda y no seremos parte de ninguna transformación exponencial capitalista, que con sus prácticas viciadas, tiene su mirada puesta en nuestros territorios. No seremos parte de su mentira sedienta de nuestra sangre y nuestro extermino.

Es por eso, que acordamos seguir construyendo la organización que se convierta en un gobierno propio, autónomo y rebelde, con compañeras y compañeros de otras geografías, para romper en colectivo la inercia que nos imponen, para ver entre todos por donde viene la tormenta y en medio de ella no dejar de tejer, hasta que nuestro tejido se junte con los otros, que brotan por todos los rincones de México y el mundo para que se hagan concejos, que juntos, seamos concejo de gobierno con las redes del apoyo al CIG. Que se desdoblen con sus propias formas y su propia identidad en el campo y la ciudad sin importar las fronteras.
 
Acordamos consultar en nuestras comunidades, pueblos, naciones, tribus y barrios las formas y modos de construir junto con las redes de redes, chiquitas y grandes, una coordinación que nos enriquezca en el apoyo y la solidaridad, que haga de nuestras diferencias nuestra fuerza, en redes de resistencia y rebeldía con la palabra que nos hace ser uno solo, de manera respetuosa y horizontal.
Y como es de por si nuestro modo, cada paso depende de lo que mero abajo acordemos, por lo que llevaremos a nuestras regiones estos resolutivos para ser consensuados, y que la palabra colectiva que nos hace ser lo que somos, nos marque el ritmo, el modo y la dirección.
Nuestros pasos dependerán también de lo que mero abajo en colectivo decidan los otros y las otras, los maestros, estudiantes, mujeres, trabajadores del campo y la ciudad, de todos lo que en medio de la guerra capitalista también han decido tejer la organización que eche abajo la muerte y la destrucción en la que los capitalistas solo ven ganancias. Si es su decisión, de abajo y autónoma, les llamamos a que consulten de manera seria y comprometida al interior de sus organizaciones y colectivos si es o no necesario para ustedes conformar su Concejo de Gobierno.
Si así lo deciden, en consecuencia a nuestro llamado para hacer retemblar la tierra con la organización de abajo y a la izquierda, siempre contarán con nuestra palabra compañera, desinteresada y solidaria. Compañer@s no serán pasos fáciles, ni rápidos, pero estamos convencidos de que se nacerán profundas grietas para desmontar el poder de arriba.
En su momento y de acuerdo a la consulta que realicemos en nuestras comunidades, el CNI-CIG discutiremos la incorporación a algo más grande, que sea capaz de incorporar nuestras luchas, pensamientos e identidades. Algo más grande que se haga fuerte con las visiones, modos, formas y tiempos de cada quien.
Hermanas, hermanos es esta nuestra palabra colectiva, que sigue llamando a la organización de abajo para defender la vida, y sanarnos junto con nuestra madre la tierra.
 
Desde CIDECI-UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas
A 14 de octubre de 2018
Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos
Nunca Más Un México Sin Nosotros
Congreso Nacional Indígena
Concejo Indígena de Gobierno
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
 

20 de septiembre de 2018

II. El ajuste y militarización es del G20-FMI con apoyo de todos los poderes locales. Alternativa a crear desde abajo y a la izquierda.

Argentina, crisis de la deuda y acuerdo con el FMI: Camino a un nuevo colapso del modelo
20 de septiembre de 2018
Por Carlos Carcione (Rebelión)

El primer acuerdo del gobierno Macri con el FMI duró apenas dos meses. Solicitado por el gobierno y firmado en junio cuando el Banco Central argentino demostró su incapacidad para frenar la corrida cambiaria. Los 15.000 millones de dólares, de un total de 50.000, hechos efectivos en ese mes se evaporaron, aspirados por la crisis. Para finales de agosto, en medio de una nueva corrida, la devaluación del peso superaba el 100% en apenas 6 meses, Macri pidió al Fondo el adelantamiento a 2019 de los desembolsos previstos para el 2020 y, según versiones, como parte de esta negociación, se estaría estudiando un refuerzo de otros 15.000 millones de dólares para el nuevo programa 1 .
Unos días después, cuando la corrida cambiaria se había convertido en crisis política, el gobierno anunció nuevas medidas de ajuste; una reestructuración del organigrama de funcionamiento del gobierno eliminando la mitad de los ministerios, y el llamado a lo que denomina “peronismo racional”, expresado en los gobernadores del PJ, a un acuerdo para aprobar el presupuesto de 2019 que contempla las exigencias del Fondo.
Sobre la base de estas “señales” y con el fracaso consumado del acuerdo de junio, el FMI aceptó comenzar a negociar un segundo acuerdo. Al tiempo que la directora general del organismo, Cristine Lagarde, confesaba en el Financial Times de Londres el 11 de septiembre, su temor de que las crisis de Argentina y Turquía se convirtieran, vía efecto contagio, en una nueva crisis mundial de la deuda.
No esta demás señalar que cuando el FMI todavía pronosticaba un 2018 sin mayores sobresaltos en la economía mundial, nosotros, desde anticapitalistas en red, alertamos sobre la posibilidad de un nuevo capítulo de la crisis internacional empujado por la inminente crisis de la deuda y la guerra comercial de Trump 2 .
Que estamos atravesando una “tormenta”, que el país ha vivido por por encima de sus posibilidades, que el déficit fiscal, que los subsidios, que la sequía, la falta de confianza, o la mala comunicación del plan, etcétera. Estas son algunas de las explicaciones de Perogrullo que desde el gobierno ensayan como causas locales de la actual crisis, además del impacto, ese si indudable, de la crisis capitalista mundial.
Sin embargo ninguna de estas explicaciones puede revelar por qué el acuerdo con el FMI de junio pasado, que incluye el mayor desembolso de la historia del organismo, ha fracasado en apenas 2 meses y es necesario renegociarlo. Las preguntas que hay que contestar son dos. La primera es develar las causas de fondo, estructurales, de las crisis recurrentes del capitalismo dependiente argentino. Y la otra es si la política económica del macrismo, independientemente de su claro carácter antiobrero, antipopular y antinacional, apunta a corregir o por el contrario profundizará esas causas estructurales, desembocando en un nuevo colapso.
Un patrón de acumulación basado en la fuga de capitales
Desde la quiebra del modelo de sustitución de importaciones a finales de la década de los 60 del siglo pasado, la elite dominante en el país buscó un nuevo patrón de acumulación de capital rompiendo la lógica de lareproducción ampliada 3 . Lo encuentra recién a mediados de los 70 con la dictadura militar y el plan económico de Martínez de Hoz, estimulado por el FMI y los capitales internacionales. Desde entonces hay una constante en la economía argentina: la fuga de capitales .
En varios estudios a lo largo de la última década, pero sobre todo en los realizados por el equipo de investigadores que encabeza Jorge Gaggero del CEFIDAR, se aportan importantes datos que son útiles para entender cómo funciona, desde entonces, el patrón de acumulación de las elites locales. En uno de ellos publicado en el 2010, por ejemplo, señala que: En 1974 la deuda externa era de US$ 7600 millones, y el capital fugado era prácticamente la mitad, US$ 3800 millones. En 1982 las cifras eran US$ 44.000 y US$ 34.000 millones, respectivamente. En 1989la deuda era de US$ 65.000 millones y los capitales fugados llegaban a US$53.000 millones. A fines de 2001 la deuda era de US$ 140.000 millones y lo fugado US$ 138.000 millones.
Esta dinámica continúa durante todo el periodo kirchnerista y por su puesto se mantiene en la actualidad. Un ejemplo de ello es que la información brindada por el Banco Central para el primer semestre de este año para la cuenta Formación de Activos Externos de Residentes (un eufemismo para la fuga) muestra que esta fue un 117 % superior a la del mismo periodo del año anterior, llegando a los 16.676 millones de dólares 4 . Teniendo en cuenta que ha seguido de esa manera, es indudable que se establecerá un nuevo record histórico de Fuga de Capitales.
Es importante señalar también que el acumulado de los bienes de argentinos en el extranjero bordean según fuentes citadas por Gaggero los 400.000 millones de dólares hasta el año 2014 5 . Lo que permite afirmar que en la actualidad es muy superior, sobre todo teniendo en cuenta que el mismo informe del Banco Central citado arriba, muestra que en los dos últimos años, es decir el periodo Macri, la fuga supera largamente los 50.000 millones de dólares.
De todas maneras es importante destacar, como lo hace la investigadora de la UBA Magdalena Rua, que se desarrollaron dos maneras de alimentar esta fuga. Afirma Rua que durante el periodo kirchnerista, a pesar de haber descendido la relación Deuda –PBI, la fuga no se interrumpió, por el contrario se mantuvo en niveles similares a los actuales, pero financiada esencialmente por los superávit que el extraordinario periodo de precios internacionales de los cereales generó 6 .
En síntesis, financiada por deuda externa durante gran parte de las últimas cuatro décadas o por el superávit de cuenta corriente como ocurrió en una parte del periodo kirchnerista 7 , el patrón de acumulación de la burguesía local no se asienta en la reinversión productiva de los excedentes logrados en la producción y por la explotación del trabajo o por el diferencial obtenido por los precios extraordinarios de los comodities exportados (plusvalía extraída o renta agraria obtenidas), sino en la búsqueda de una valorización financiera de ese excedente vía fuga de capitales. Esto muestra al pasar, la íntima relación de los grandes grupos económicos locales con el capital financiero internacional y sus definidos rasgos mafiosos, especulativos y parasitarios.
Endeudamiento creciente, especulación y ajuste permanente, las herramientas del saqueo
En un artículo del 1 de enero de 2018 en el periódico El País de España 8 se afirmaba que a pesar de que la deuda argentina había crecido un 35% durante los dos años de mandato de Macri hasta entonces, ubicándose en los 342.000 millones de dólares para diciembre de 2017, señalaba que el consenso general (entre los funcionarios e inversores) era que esa deuda era sostenible en el tiempo. Para entonces la relación Deuda/PBI se ubicaba alrededor del 54%.
Apenas meses después Argentina debe recurrir al crédito más importante en la historia del FMI para no caer en la cesación de pagos y cumplir con el servicio de esa deuda que, en enero para El País era “sostenible”. Si una parte de las causas de esta situación se debe buscar en la evolución de la crisis económica internacional, las causas locales inmediatas, más allá de las estructurales que señalamos más arriba, tienen que ver con la política económica específica que desarrollo el macrismo desde el mismo momento de su asunción al gobierno. La liberación del tipo y las operaciones de cambio, la desregulación financiera, la eliminación de las retenciones para el agro y la minería, el aumento de la base imponible para el impuesto a las ganancias, y el pago de la deuda contraída por el gobierno De la Rúa a los fondos buitres, pago que estaba suspendido desde finales de 2001, entre otras, no lograron atraer las tan propagandizadas “inversiones de capitales” que vendrían al país cuando nos “abriéramos al mundo”. Pero si alimentaron un flujo de capital especulativo de cortísimo plazo. Cuando esos capitales especulativos comenzaron a desprenderse de los títulos y bonos en pesos del gobierno y pasarse a dólares para realizar una ganancia obscena obtenida por esa especulación, la burbuja de las LEBAC y otros instrumentos financieros especulativos estalló.
Por otra parte el llamado “ajuste en dos tiempos”, o “gradualismo”, en el ajuste neoliberal que se propuso al inicio del gobierno Macri y que duró hasta el inicio de la corrida, fracasó. El síntoma más claro del fracaso fue frente a la ofensiva del gobierno en diciembre pasado por imponer la reforma de la seguridad social y la reforma laboral, el fuerte rechazo del movimiento de masas impidió la segunda y llevó a que no se pudiera llevar el ajuste hasta donde pretendía Macri. Porque La eliminación de subsidios, el ataque al salario, el crecimiento de los despidos y del desempleo, la disparada inflacionaria, la recesión económica, similar en números de caída de producción y consumo al 2001, aunque brutales para la población, son insuficientes para encontrar el camino hacia el “país normal” que Macri le prometió a las Elites del país y extranjeras. Por eso a cada nuevo acuerdo con el Fondo sigue una nueva ronda de ajustes.
Frente a esta situación y al estallido de la burbuja especulativa 9 , sobrevino una nueva crisis de la deuda en el país. Los números son contundentes: A pesar del “apoyo” del FMI y de que, durante 2018 se pagarán en total algo más de 78.000 millones de dólares de deuda, el stock total de deuda al contrario de reducirse, aumentará, pasando de los 342.000 millones de dólares de finales de 2017 a superar los 390.000 millones a finales de 2018 (ver números actuales en Observatorio Fiscal) 10 . Y la deuda habrá pasado del 54% del PBI a representar a fines de 2018 un 107% del mismo como señalan los propios consultores burgueses 11 .
Entramos como en oportunidades anteriores, en una dinámica de grandes confrontaciones para definir ganadores y perdedores de esta crisis. Para evitar que se consolide un nuevo saqueo hacia el pueblo, los trabajadores y el país, las grandes mayorías que viven de su trabajo deben enfrentar con su movilización este pacto de Macri con el FMI y derrotarlo. La alternativa vuelve a ser: nuevo colapso del capitalismo dependiente argentino o modelo alternativo anticapitalista. 
Notas:
3 Carlos Marx, Acumulación y Reproducción Ampliada El Capital, libro 2do. Capítulo 1
4 Fuga de capitales primer semestre de 2018 Ámbito Financiero con datos del BCRAhttp://www.ambito.com/928345-la-fuga-de-capitales-se-duplico-en-el-primer-semestre-alcanzo-los-us-16676-millones
7 Hay estudios que demuestran en base a números oficiales que durante el periodo Kirchner, el aumento en la producción se basó esencialmente en la utilización de la capacidad instalada y no en la ampliación de la capacidad productiva. En algunas ramas como petroquímica y otras, hubo inversión productiva, el resto del aumento de la inversión en ese periodo se explica por la ampliación de la capacidad de almacenamiento.
8 El País España, La deuda argentina creció 35% desde la llegada de Macri.https://elpais.com/economia/2018/01/01/actualidad/1514832832_626904.html
9 Que sin dudas se extenderá a otros emergentes.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246748

19 de septiembre de 2018

I. El ajuste y militarización es del G20-FMI con apoyo de todos los poderes locales. Alternativa a crear desde abajo y a la izquierda.

Crisis en Argentina: salarios, moneda y socialismo

15 de septiembre de 2018

Por Rolando Astarita
La inflación en el mes de agosto fue del 3.9%; el acumulado del año es 24,3%, y de agosto de 2017 a agosto de 2018 la inflación fue 34,4% (Indec). Las subas salariales en 2018, y hasta agosto, habrían rondado el 20% (los datos del Indec sobre salario son hasta junio). La inflación pronosticada para septiembre estaría entre el 5 y 6%. Para el año, la inflación estaría por encima del 42%. Todo indica que los salarios, en el curso de 2018, crecerán muy por debajo de esa cifra. Y en todo caso, si la lucha de clases arranca aumentos salariales, lo más probable es que sigan subiendo los precios y el dólar. O sea, la respuesta del capital y el Gobierno apunta a derrotar a la clase obrera amenazando –además del desempleo con una espiral de subas de precios y del tipo de cambio.

Pero en ese caso la perspectiva es que la moneda nacional progresivamente deje de actuar como medida de valor, medio de pago e incluso medio de cambio (y de hecho, ya ha dejado de ser reserva de valor, o medio de atesoramiento). De ahí la propuesta de que Argentina vuelva a establecer una caja de conversión (o convertibilidad), adelantada por Larry Kudlow, presidente del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, y por la editorialista del Wall Street Journal, Mary O’ Grady. Si bien todo indica que no existen condiciones políticas –tampoco económicas- para la dolarización completa de la economía, el reclamo sustancial es por una moneda fuerte, necesaria para restablecer la disciplina de la ley del mercado. Es que en alta inflación (o hiperinflación) la constricción de la ley del valor se debilita, ya que el dinero deja de encarnar tiempo de trabajo, y no hay forma de comparar productividades y valores. Por eso, en alta inflación, tampoco hay manera de que el capital se determine como valor en proceso de autovalorización. La caída de los salarios reales vía alta inflación (o hiperinflación) tiene esta limitación.

En consecuencia, restablecer la constricción monetaria equivale a restablecer el poder disciplinador del mercado –de la ley del valor- sobre el trabajo y en beneficio del capital de conjunto. En este punto es conveniente recordar que el dinero en manos del capitalista es la forma de existencia en que el capital inicia su proceso de valorización, y como tal, es poder social sobre la clase obrera.

Sin embargo, y dado que no existen condiciones políticas y económicas para la dolarización, todo indica que el gobierno de Cambiemos apuesta a anclar el dólar alrededor de los $40, y contener la suba nominal de salarios. Pero por ahora pierde reservas sin detener la suba de la divisa. Solo en la última semana el dólar aumentó 7,2%, para volver a superar los $40, a pesar de que el Banco Central vendió 395 millones de dólares. Y nadie puede asegurar que se mantenga en ese precio en las próximas semanas. Tampoco que los precios no sigan subiendo en espiral. La crisis se desarrolla con una dinámica caótica, de manera que es imposible prever sus ritmos y formas.

Es necesaria una alternativa socialista
La crisis cambiaria y la suba de  precios se desarrollan en un marco de ventas en caída, ruptura de la cadena de pagos, freno de las inversiones y desplome del consumo. Desaparecen las horas extras; se extienden las suspensiones y los despidos; y el cierre de talleres y comercios. Lo cual deprime más la demanda e intensifica la recesión. En este contexto el mensaje de los capitalistas y gobernantes es: “si los trabajadores pelean por recuperar salarios habrá más desocupación”. Y también: “si no resignan conquistas laborales, no habrá inversión”.

De manera que las subas del tipo de cambio y de precios, por un lado; y el desempleo (o la amenaza de desempleo), por el otro, atenazan a la clase trabajadora. Por eso, es necesario luchar, pero también ser conscientes de que la fuga de capitales, el aumento de precios, los despidos y suspensiones, no se paran con simples movilizaciones sindicales, ni con las tantas veces mentada “relación de fuerzas”. Las luchas reivindicativas pueden arrancar paliativos, pero no bastan para superar las contradicciones de la sociedad capitalista. Tampoco se arreglan las cosas con medidas del tipo “imprimir dinero hasta acabar con el desempleo”. Ni cambiando las figuritas de las altas esferas del Estado; o prohibiendo, por ley, las crisis, la desocupación y los aumentos de precios. El cretinismo parlamentario y el curanderismo social burgués sólo refuerzan la ideología de la clase dominante, y llevan a las masas trabajadoras a la frustración y el desánimo. Es necesario discutir un programa integral, que abra una perspectiva socialista. Lo cual implica plantear el enfrentamiento en términos de la lucha de clases.
Pero además, es necesario aprender de la historia. Frente a las crisis de 1975, 1981-1982, 1989-1991, 2001-2002 (profundas devaluaciones, alta inflación, caída dramática de los salarios y empeoramiento de las condiciones laborales), los programas reformistas burgueses y pequeño burgueses a los que adhirió (y adhiere) el movimiento obrero, no constituyeron solución ni alternativa. Y con la actual crisis el resultado no va a ser muy distinto, en tanto subsista el poder del capital, y la clase obrera no oponga una alternativa radical de cambio social.
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Las "zonas de sacrificio" son los inicios del actual ajuste y militarización del G20-FMI

“Zonas de sacrificio”, acción política de clase y ecosocialismo

10 de septiembre de 2018
Por Maximiliano Rodríguez (Rebelión)
Existe la idea en la izquierda de que la problemática medioambiental es una cuestión ajena a las clases sociales. Pareciera que compete a la ciudadanía, a la humanidad, a las personas conscientes, etc. Los más fieles a la ortodoxia, admitiendo la existencia de éstas, pero al no calzar con sus representaciones idealizadas, argumentan que en este tipo de problemáticas dichas diferencias se diluyen, adquiriendo un carácter indeterminado, “aclasista”.
Por el contrario, sostenemos que la problemática medioambiental es una cuestión que involucra especialmente a las distintas clases sociales. Ninguna solución puede existir al margen de éstas, y de sus respectivos intereses y proyectos. Y aún más, en el estadio actual del capitalismo global, la problemática medioambiental no es sino una expresión de “la lucha de clases realmente existente”.
Esta es una contradicción del capitalismo que emplaza directamente a la moderna clase obrera. Golpea sus condiciones de vida, y abre espacio para su constitución como actor político con capacidad de acción colectiva propia, y posibilidad de organizar y aunar extensos sectores populares tras un proyecto de transformación social.
La izquierda tiene que tomar nota respecto de las nuevas realidades que impone la actual etapa del capitalismo y las formas que adopta la lucha de clases, y debe dar cuenta de estas en lo político-programático. En el asunto medioambiental, el desafío está en la formulación de un ecologismo obrero. O sea, un ecologismo que se asiente en la moderna clase trabajadora y que además se inserte en el proyecto emancipador histórico de esta clase: el socialismo.
Este ecosocialismo tiene que diferenciarse de las intenciones, deseos piadosos y asistencialistas reactivos a la emergencia con las víctimas de las desastrosas, e incluso mortales, consecuencias medioambientales del desarrollo capitalista, rechazar la invocación a principios abstractos de reglamentación social e idealizaciones románticas de tiempos pasados de la humanidad; para, en cambio, fundamentarse en las posibilidades que ofrecen el desarrollo de las contradicciones capitalistas y la descarnada realidad de la lucha de clases.
Las “zonas de sacrificio” del capitalismo chileno
La situación que actualmente padecen los habitantes de las comunas de Quintero y Puchuncaví en la V región se suma a otros hechos de similar naturaleza que han afectado a distintas localidades del país en los últimos años (Freirina, Chiloé). El común denominador de todos ellos responde a la anatomía específica que el desarrollo del capitalismo en Chile le ha impuesto a la actividad económica.
Históricamente, y liberado de toda traba bajo la fase neoliberal, la incesante búsqueda de ganancias ha llevado al gran capital en Chile a afincarse en la explotación rentista de recursos naturales: minería, pesca, acuicultura, actividad forestal, agroindustria, etc., las cuales le han permitido extraordinarios y permanentes niveles de rentabilidad.
Complementariamente, y parte del mismo complejo industrial, se ha instalado paralelamente a dichas actividades una industria manufacturera procesadora de recursos naturales de escaso valor agregado y altamente contaminante: fundiciones, plantas de procesamiento de pescado y elaboración de celulosa, etc.
Bajo esta modalidad de acumulación se han configurado zonas enteras en que, en el altar del crecimiento económico, sus habitantes son población sacrificable. Si bien no se reconoce oficialmente, para nadie es un misterio que para las propias autoridades hay zonas del país cuya población debe cargar con los costos medioambientales que el capitalismo chileno genera, incluso a costa de su propia salud. Son las denominadas “zonas de sacrificio”.
Entre estas comunas se encuentran: Tocopilla, Mejillones y Huasco en zona la norte; Quintero, Puchuncaví y Titil en el centro; y Coronel y Hualpén en el centro-sur del país. Ocho en total.
Trabajadores y zonas de sacrificio
Habitan en estas comunas unas 330 mil personas. Población con altos contingentes de pobreza, que la expone al chantaje económico del gran capital y sus representantes que les prometen empleos y mejores condiciones de vida.
Desde el punto de vista de la composición social destaca el marcado sesgo hacia las clases populares de su población, con especial predominancia obrera. Si a nivel nacional la clase obrera, con su grupo familiar incluido, se acerca al 44% de la población total, en las zonas de sacrificio esta proporción se eleva al 54%.
El 51% de ocupados que habitan en las zonas de sacrificio laboran como obreros, mientras que a nivel nacional es un 42%. Una proporción importante de estos (42%) se desplaza cotidianamente fuera de estas áreas. De este modo, con el flujo de obreros que habita en estas zonas y que se desplaza a trabajar fuera y aquel que, habitando fuera, se desplaza hacia dichas comunas, se tiene que un poco más de dos tercios (70%) de la clase obrera que se desempeña en las zonas de sacrificio corresponde a población lugareña, mientras que el resto es una población obrera “foránea”.
Las clases sociales ante la cuestión medioambiental
La cuestión medioambiental cruza transversalmente a la sociedad chilena, y seguramente irá cobrando mayor fuerza con el correr de los años.
Sus impactos son tales que obligan a las distintas clases sociales a tomar posición. Particularmente amplios sectores de las clases medias se sensibilizan con el tema, que puede llegar a constituirse en uno de los elementos para nuevos arreglos institucionales en el sistema de dominación burguesa. Arreglos que busquen encausar “racionalmente” la actividad de los capitales individuales en pos de garantizar la sostenibilidad general de la acumulación.
Las clases populares, en tanto, son impulsadas a la acción ante la desesperación por el deterioro de sus condiciones de vida y salud, llegando incluso a la pérdida de sus fuentes laborales y de sustento (pescadores artesanales, trabajadores de la industria salmonera).
Para la clase obrera, que sufre con particular fuerza las consecuencias del daño ambiental, esta lucha se constituye en otro espacio de su acción contra el capital. Un ámbito más de su experiencia como actor político.
Casos como los de Quintero y Puchuncaví literalmente constituyen para la clase obrera, una cuestión de vida o muerte. El capitalismo le pone ante una disyuntiva sin solución posible en este sistema de dominación político y económico. Las únicas alternativas reales dentro sus límites son simplemente una muerte lenta por envenenamiento o la miseria por falta de trabajo.
La alternativa socialista
El desastre ecológico es la expresión de las contradicciones que desgarran globalmente al capitalismo contemporáneo. Su solución demanda que la naturaleza de dicho régimen social sea cambiada. Se requiere que la producción adquiera una forma social distinta a la capitalista, una socialista.
Sólo la socialización de los medios de producción podrá poner a funcionar a la economía bajo un plan global que aproveche los avances científico-técnicos disponibles. Posibilitará además la puesta en práctica de patrones de producción y consumo socialmente racionales y que garanticen los equilibrios ecológicos, despojándolos a su vez del estrecho y peligroso marco al que los constriñe la incesante búsqueda de ganancias.
La solución de la cuestión medioambiental, por tanto, se inscribe necesariamente dentro del proyecto emancipador de la clase obrera. No hay otro actor que pueda dar una respuesta real y definitiva al problema.
Consideraciones para una política ecosocialista
Algunas consideraciones acerca del ecosocialismo como programa político de los trabajadores.
- Renovación programática de la izquierda
Una de los asuntos que el desastre ecológico del capitalismo ha desnudado con particular crudeza es la obsolescencia del programa industrialista levantado por la izquierda durante el siglo XX. La industrialización ha dejado de ser una demanda revolucionaria en tanto que lo que hoy enfrenta la clase obrera no es la pobreza derivada de la falta de desarrollo industrial capitalista, sino de las consecuencias que este último impone sobre sus condiciones de vida.
Ya nada soluciona que la producción pase del capital privado al Estado, para que éste a su vez emule y sustituya a la burguesía como agente del desarrollo económico. De hecho, precisamente los sucesos de Quintero y Puchuncaví han develado la responsabilidad de empresas modélicas de la fase desarrollista del capitalismo chileno.
Si alguna vez el desarrollismo burgués y el socialismo pudieron haber tenido puntos en común en sus respectivas agendas programáticas, hoy ya no. Para efectos de la acción política de la clase obrera, deben quedar claramente diferenciados el capitalismo de Estado del socialismo.
El industrialismo no constituye una opción ecológicamente viable. La reciente emergencia de nuevas potencias industriales ha demostrado que si se replicara el patrón de desarrollo de los capitalismos desarrollados las consecuencias medioambientales serían insostenibles. No resulta ecológicamente factible que los países monten individualmente una industria propia a escala nacional a imagen y semejanza de los grandes centros de la acumulación mundial.
Por lo mismo, el ecosocialismo requiere una perspectiva internacional. La racionalización de los procesos de producción y consumo que éste implemente no podrán ser completos si no se llevan a cabo en un marco que traspase las fronteras nacionales, y bajo el principio de una nueva división internacional del trabajo que aproveche racionalmente el actual desarrollo de las fuerzas productivas. La tragedia medioambiental encontrará una solución sostenible y definitiva sólo con la integración económica de las naciones basada en la complementariedad socialista, en oposición a la actual integración de competencia capitalista.
- Conciencia y acción de clase
Otro de los elementos que ha evidenciado la situación de las zonas de sacrificio ambiental en Chile es la separación que enfrenta la clase obrera en relación al lugar de trabajo con el que ella y su núcleo familiar habitan. A partir, entonces, de esta separación relativa entre las condiciones de vida y las condiciones salariales-laborales, las cuales no tienen por qué tener una conexión directa entre sí, bien pueden originarse comportamientos diferenciados -y hasta contradictorios- en el seno de esta.
Precisamente una de las potencialidades de la problemática medioambiental para la clase obrera es la necesidad que se le plantea a crecientes contingentes de esta de elevarse por sobre la conciencia corporativista-sindical /1, y confluir además en la acción con otras clases populares.
- Independencia de clase
Finalmente, las organizaciones de izquierda que actúen en el seno de los trabajadores deben ante todo velar por preservar su independencia de clase. Esclarecer a ojos de estos los distintos intereses en juego con el fin de que no terminen siendo usados como elemento de fuerza en las pugnas inter burguesas. Evitar que la clase obrera se desgaste y divida inútilmente librando una guerra que no es la suya.
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1/De hecho, fue Marcos Varas, presidente del sindicato de ENAP, quien rápidamente salió a deslindar responsabilidades de la estatal en la crisis de Quintero y Puchuncaví. Sibilinamente esgrimió la condición estatal en defensa de esta, deslizando supuestos intereses privatizadores tras las voces del gobierno que la señalaban como responsable. Cabe recordar que los gobiernos corporativos de ENAP y Codelco contemplan la presencia de representantes sindicales en sus respectivos directorios. Varas es precisamente, a parte de presidente del sindicato, miembro del directorio de ENAP.

18 de agosto de 2018

I. El uso de la lógica del Capital bloquea atender a las luchas e investigaciones de los de abajo.

La lógica del Capital y su naturalización hasta convocar al debate

Los impactos socioambientales del coche eléctrico:
un debate necesario17 de agosto de 2018

Por Guillermo Otano Jiménez
The Conversation


El pasado 8 de noviembre, la Comisión Europea lanzó su iniciativa para fomentar “el liderazgo mundial de la UE en el ámbito de los vehículos limpios”. El desafío es doble: por un lado, lograr posicionar la industria automovilística europea a la vanguardia de la innovación y el desarrollo tecnológico necesario; por otro, reducir nuestras emisiones de CO² en un 40% de aquí a 2030, que es el compromiso adoptado en el Acuerdo de París.
En este sentido, la piedra angular del nuevo paradigma de la “movilidad limpia” son los denominados “coches híbridos o eléctricos” que, poco a poco, van haciéndose con una cuota de mercado cada vez mayor. En España, por ejemplo, los coches híbridos y eléctricos suponen sólo el 0,69% del mercado, pero, en los últimos dos años, las matriculaciones se han duplicado (de 6.180 vehículos en 2016 a 13.021 en 2017). De hecho, el Gobierno ya está buscando la manera de incentivar su compra. Y no es el único. Se trata de una tendencia global, incluso en aquellos países donde su arraigo es mayor.
En esa línea, Inglaterra y Francia han anunciado recientemente su intención de prohibir la venta de automóviles diésel y gasolina a partir de 2040. Las grandes ciudades europeas como Londres, Roma, Barcelona o Madrid están implantando medidas similares para reducir la contaminación de los tubos de escape: desde zonas de acceso limitado para ciertos vehículos a motor hasta prohibiciones de estacionamiento, pasando por restricciones de velocidad.
Todos estos incentivos públicos contribuirán, sin duda, a incrementar la demanda de coches eléctricos en los próximos años. No obstante, nada de esto sería posible sin las innovaciones técnicas que han visto la luz en la última década, las cuales han posibilitado la creación de una nueva generación de baterías de litio. Sus costes de fabricación siguen siendo más elevados que el de las baterías de plomo-ácido que emplean los coches convencionales. Sin embargo, ofrecen cada vez mayor autonomía y mejores prestaciones, al tiempo que reducen significativamente la contaminación y sus efectos nocivos sobre la salud y el medioambiente.  

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245377