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17 de octubre de 2018

Vaca Muerta es enriquecimiento de petroleras de corto plazo, con multimillonarios subsidios y catástrofe socioambiental.

Cuestiones de Sociología, nº 17, e038, 2017, ISSN 2346-8904
Universidad Nacional de La Plata
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
Departamento de Sociología

Hidrocarburos no convencionales y
fracking: Estado, empresas y tensiones
territoriales en la Patagonia argentina

Juan Antonio Acacio * y
Fernando Svampa
**
* Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales- Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata / CONICET,
Argentina |
acaciojuan89@gmail.com
** Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires; Universidad Nacional de
Río Negro, Sede Andina, Argentina |



(...)Para la explotación de HRNC se utilizan las rutas y caminos locales, como así también una
importante extensión del territorio que luego ocupan los camiones emplazados. La actividad implica un importante empleo de la infraestructura periurbana, cuyos costos son absorbidos por el Estado.
La producción de un pozo es a corto plazo (5 ó 6 años), la rentabilidad y eficiencia de los pozos es baja (a diferencia de los convencionales que llegan a estar activos por más de 20 años), mientras que la perforación en las hectáreas es permanente en el tiempo, y tanto la instalación como el revestimiento sufren un deterioro progresivo con el tiempo (Caparroz, 2013).
El pozo perdura toda la vida, a parte cuando ellos te compran o te alquilan, le meten un metro y medio de calcáreo. ¿Con qué lo sacas después? Si eso se compacta –y eso es como un cemento– la tierra se echa a perder, después para sacarlo, te traen cientos, miles de camionadas ¿Con qué lo sacas? El día que se vayan y te devuelvan la tierra, ésta queda perdida.
Chacarero Julio Hernández
con 5.5 ha en producción
Allen, 5 de diciembre de 2015.
Como los HRNC no están acumulados en trampas, sino que se encuentran muy dispersos, en cada yacimiento hay que explotar un volumen de roca mayor para obtener la misma cantidad de gas que en una explotación convencional. Por ende, las explotaciones deben ser más extensas e intensivas, lo   cual   da   cuenta   de   un   paisaje   frutihortícola   salpicado   por   locaciones   con   actividad hidrocarburífera. En este marco es posible encontrar, en el área rururbana de Allen, unidades de organización de la producción de perfil frutícola (manzanas y peras) reconvertidas según los parámetros de exigencias tecnológicas y productivas, y explotaciones agropecuarias marginales, alternando   con   fenómenos   de   neoruralidad,   sin vinculación   agropecuaria,   que   se   hacen   más
frecuentes. Encontramos así un área con “tensión de territorialidades” (Porto Gonçalves, 2001), idea que instala precisamente la tracción entre matrices diferentes en cuanto al uso y apropiación del territorio: una declinante, la ligada a la actividad frutihortícola; la otra ascendente, ligada a los hidrocarburos.

Reflexiones finales
La explotación de los hidrocarburos no convencionales ha surgido en un contexto caracterizado por los cambios y las innovaciones tecnológicas. La “Revolución del Shale” en EE.UU, a principios del 2000, hizo rentable la apuesta por los no convencionales.   Desde actores socioeconómicos energéticos   y   políticos   dominantes   se   difunde   un   discurso   que   pregona   la   utilidad   de   los hidrocarburos, en tanto impulsor del progreso y desarrollo industrial para las potencias emergentes.
El déficit energético causado por las políticas de los años noventa y catalizados por los patrones de consumo productivo, de transporte y de consumo de hogares en el siglo XXI en la Argentina, define una encrucijada: se continúa por el camino inercial trazado por los estilos de desarrollo conocidos, o se encara un proceso de transformaciones cuyos resultados visibles deben ser percibidos en plazos no   lejanos. La  confianza   construida   en   torno   a   los   procesos   de   extracción   de   HRNC   está
condicionada al precio internacional de los hidrocarburos. Mantener esa línea de explotación energética sólo es posible –en el actual contexto de mercado– sobre la base de grandes apoyos económicos, fiscales y de infraestructura provista por el Estado nacional y los Estados provinciales, sede de los yacimientos, a costa del diferimiento o cancelación de otro conjunto de necesidades sociales. Aun con precios compensatorios o que garanticen el equilibrio desde un punto de vista económico, la producción prometida de hidrocarburos mediante el fracking no permitirá resolver las urgencias de corto plazo existentes. La extracción de HCNC constituye una actividad intensiva en
capital (no en trabajo) y demanda cantidades importantes de energía, agua y materiales (acero, cemento y arena, entre otros). De seguir expandiéndose, profundizará las transformaciones en la escala de la intervención territorial. La expansión del
fracking, antes que resolver la dependencia de fuentes energéticas no renovables, la incrementa, demandando el empleo de enormes cantidades de energía fósil (tanto directa como indirectamente) difícilmente substituibles. A su vez, solucionar la problemática mencionada podría requerir que se realicen inversiones de energía fósil en alternativas
más sostenibles. De esta manera, la explotación de HRNC comprende un despliegue de actividades que no podrían realizarse en base a energías renovables; el acero que demandan las tuberías, la inyección del fluido de fractura, la síntesis de productos químicos, el transporte de arena y los equipos de perforación, son insumos que   remarcan  la   dependencia   fósil   en   las   actividades económicas. De mantenerse las tendencias actuales, tendríamos de manera predominante una generación térmica en base a combustibles fósiles con escasa participación de renovables en la matriz energética, profundizando las desigualdades en las regiones y acelerando los procesos de
contaminación y degradación de los ecosistemas.
Notas (..)
Bibliografía(..)

    

La acumulación capitalista se basa en el exterminio de la vida y los pueblos.


 Pronunciamiento de la segunda asamblea nacional del Congreso Nacional Indígena-
Concejo Indígena de Gobierno.
15 de octubre de 2018
Por Rebelión
 
A las Redes de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno
A la Sexta Nacional e Internacional
A los pueblos de México y el mundo
Hermanas, hermanos:
Desde la Segunda Asamblea Plenaria del Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, llevada a cabo del 11 al 14 de octubre en el CIDECI-UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, nos dirigimos respetuosamente a las y los compañer@s, que conforman las Redes de Apoyo al CIG, a los pueblos de este país y del mundo para vernos, consultarnos y emprender nuevos pasos para la construcción del nuevo mundo que necesitamos.

Lo decimos con urgencia, porque los que somos pueblos originarios, en nuestra lucha en contra de la profunda enfermedad causada por el capitalismo, tejemos la vida, pues es la encomienda que recibimos de nuestros antepasados. Eso, para nosotros es construir la vida y hacerla crecer en cada rincón, con una esperanza que apueste por la memoria y por los tiempos venideros. Nos tejemos en colectivo como pueblo y en ese trabajo nos tejemos también como personas.

Somos redes en nuestras localidades donde buscamos en colectivo tener una sola palabra que sea espejo de nuestra madre tierra, de su latido y de su vida. Somos redes de redes en nuestras comunidades y regiones que son colectivos de colectivos, donde encontramos una sola otra palabra, que entre los nuestros, escuchamos con atención porque sigue siendo lo que decidimos libremente ser, eso es nuestra lucha permanente y por eso la respetamos y honramos, haciéndola nuestro gobierno, no ahorita sino siempre, porque de nuestras diferencias surge el acuerdo colectivo. O sea, de nuestro ser diferentes surgimos como uno solo, como los pueblos que somos y es por eso que también honramos nuestras diferencias.

Así, cuando por acuerdo del Quinto Congreso Nacional Indígena decidimos conformar un Concejo Indígena de Gobierno, no fue vacilando, ni pretendiendo que todos sean como nosotros, ni queriendo decir a nadie qué hacer, sino para decir al mundo que no es cierto que el gobierno deba ser para destruir, sino para construir. No es cierto que el gobierno deba ser para servirse, sino para servir. Debe ser espejo de lo que somos cuando soñamos decidiendo nuestro destino, y no la mentira que nos suplanta para decir en nuestro nombre que quiere ver muerto todo a su alrededor.
A eso que tejemos, le llamamos organización y es el territorio que defendemos, es la lengua que hablamos y nos negamos a perder, es la identidad que no olvidamos y que engrandecemos con la lucha. Pero resulta que es también lo que los dueños del dinero necesitan para destruir y convertir en más dinero, para hacerlo mercancías con la explotación, con la pobreza, la enfermedad y con la muerte de muchos otros millones de personas que no son de nuestros pueblos y que viven en las ciudades y en el campo. O sea, tampoco es cierto que la muerte, la represión, el despojo y el desprecio sea sólo para nosotras y nosotros los originarios.
Por eso, ejercer la autonomía con nuestras formas ancestrales de caminar preguntándonos, es la única puerta para poder seguir haciendo de la vida, nuestro camino irrenunciable, pues afuera todo se acomodó para afianzar el terror y la ganancia de los poderosos. En ese contexto, aunque nuestra libre determinación sea reconocida en sus leyes viciadas, no hay forma de que se detenga, o siquiera se frene la acumulación capitalista basada en nuestro exterminio. Esto será posible hasta que se desmonte la finca, la hacienda, la fábrica, el campo de concentración o el cementerio, en lo que han convertido nuestro país y nuestro mundo.

El Concejo Indígena de Gobierno es la forma de honrar nuestras diferencias, para encontrar ahí la palabra en la que nos reflejemos, y que sea un verdadero gobierno. Lo otro, eso a lo que arriba llaman Estado Mexicano, es sólo una mentira hecha para imponer, reprimir y ocultar la muerte que ya se nos desborda haciendo evidente el engaño. Es decir, no son más que una banda de rateros que fingen ser institución de derecha o de izquierda. En cualquier caso, traen la guerra consigo y por más que la maquillen también se les desborda, porque el patrón es el patrón.

Pero abajo, no tenemos más que defender la vida con o sin las mentiras del gobierno que sale, del gobierno que entra, porque las palabras sobran cuando se amenaza a los pueblos Binniza, Chontal, Ikoots, Mixe, Zoque, Nahua y Popoluca del Istmo de Tehuantepec con sus proyectos trasístmicos y la expansión de las Zonas Económicas Especiales, a los pueblos Mayas con su proyecto de tren capitalista que despoja y destruye a su paso la tierra. Las palabras sobran ante la anunciada siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables en el sur del país, ante la ilegal y amañada consulta para la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, o ante la oferta para que sigan invirtiendo las empresas mineras que tienen concesionadas grandes extensiones de los territorios indígenas. Las palabras sobran cuando sin consultar a nuestros pueblos el futuro gobierno impone la creación, al estilo del viejo indigenismo, del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, comandado por los desertores de nuestra larga lucha de resistencia.

Las palabras sobran cuando vemos el cinismo con que son entregados los pueblos de México a los intereses de Estados Unidos a través del Tratado de Libre Comercio, mismo que promete ratificar el futuro gobierno de López Obrador, quien en uno de sus primeros discursos no dudó en ratificar la continuidad en la actual política monetaria y fiscal, es decir, continuidad en la política neoliberal, la cual será garantizada con el anuncio de que las corporaciones militares seguirán en las calles y con la pretensión de reclutar 50 mil jóvenes para las filas armadas que han servido para reprimir, despojar y sembrar el terror en toda la nación.
 
Cuando nuestras demandas fueron parar esta guerra y que los derechos de los pueblos indígenas se reconocieran en la constitución mexicana, traducidos en los Acuerdos de San Andrés, fuimos traicionados porque el patrón que no vemos y que es a quien sirven los que dicen gobernar, ordenó tender sobre nosotros muchas leyes que hacen legal robarnos con violencia la tierra, programas para dividirnos y hacernos pelear entre nosotros, sembrar el desprecio y el racismo hacia todas las direcciones. Entonces, las palabras sobran también cuando con cinismo hablan de reconocer en sus leyes profundamente podridas los Acuerdos de San Andrés o nuestra libre determinación, sin siquiera tocar el asesino montaje capitalista que es el Estado Mexicano.

De aprobarse los Acuerdos de San Andrés en el actual contexto, estando vigentes las sucesivas reformas al artículo 27 constitucional, que han transformado la tierra en mercancía y han puesto las riquezas del subsuelo en manos de las grandes empresas, sin acabar con los regímenes de concesiones de aguas, minería, bienes nacionales e hidrocarburos, sin imponer límites al poder imperial derogando el actual Tratado de Libre Comercio y limitando severamente a las grandes corporaciones trasnacionales, sin destruir el control que los grandes cárteles de la delincuencia ejercen, apoyados en las corporaciones militares, sobre nuestros territorios, estaremos viviendo, en el mejor de los casos, una burda ilusión, que nos oculta la embestida del dinero contra nuestros pueblos.
 
Nosotros, en el Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno, no tenemos duda y no seremos parte de ninguna transformación exponencial capitalista, que con sus prácticas viciadas, tiene su mirada puesta en nuestros territorios. No seremos parte de su mentira sedienta de nuestra sangre y nuestro extermino.

Es por eso, que acordamos seguir construyendo la organización que se convierta en un gobierno propio, autónomo y rebelde, con compañeras y compañeros de otras geografías, para romper en colectivo la inercia que nos imponen, para ver entre todos por donde viene la tormenta y en medio de ella no dejar de tejer, hasta que nuestro tejido se junte con los otros, que brotan por todos los rincones de México y el mundo para que se hagan concejos, que juntos, seamos concejo de gobierno con las redes del apoyo al CIG. Que se desdoblen con sus propias formas y su propia identidad en el campo y la ciudad sin importar las fronteras.
 
Acordamos consultar en nuestras comunidades, pueblos, naciones, tribus y barrios las formas y modos de construir junto con las redes de redes, chiquitas y grandes, una coordinación que nos enriquezca en el apoyo y la solidaridad, que haga de nuestras diferencias nuestra fuerza, en redes de resistencia y rebeldía con la palabra que nos hace ser uno solo, de manera respetuosa y horizontal.
Y como es de por si nuestro modo, cada paso depende de lo que mero abajo acordemos, por lo que llevaremos a nuestras regiones estos resolutivos para ser consensuados, y que la palabra colectiva que nos hace ser lo que somos, nos marque el ritmo, el modo y la dirección.
Nuestros pasos dependerán también de lo que mero abajo en colectivo decidan los otros y las otras, los maestros, estudiantes, mujeres, trabajadores del campo y la ciudad, de todos lo que en medio de la guerra capitalista también han decido tejer la organización que eche abajo la muerte y la destrucción en la que los capitalistas solo ven ganancias. Si es su decisión, de abajo y autónoma, les llamamos a que consulten de manera seria y comprometida al interior de sus organizaciones y colectivos si es o no necesario para ustedes conformar su Concejo de Gobierno.
Si así lo deciden, en consecuencia a nuestro llamado para hacer retemblar la tierra con la organización de abajo y a la izquierda, siempre contarán con nuestra palabra compañera, desinteresada y solidaria. Compañer@s no serán pasos fáciles, ni rápidos, pero estamos convencidos de que se nacerán profundas grietas para desmontar el poder de arriba.
En su momento y de acuerdo a la consulta que realicemos en nuestras comunidades, el CNI-CIG discutiremos la incorporación a algo más grande, que sea capaz de incorporar nuestras luchas, pensamientos e identidades. Algo más grande que se haga fuerte con las visiones, modos, formas y tiempos de cada quien.
Hermanas, hermanos es esta nuestra palabra colectiva, que sigue llamando a la organización de abajo para defender la vida, y sanarnos junto con nuestra madre la tierra.
 
Desde CIDECI-UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas
A 14 de octubre de 2018
Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos
Nunca Más Un México Sin Nosotros
Congreso Nacional Indígena
Concejo Indígena de Gobierno
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
 

20 de septiembre de 2018

II. El ajuste y militarización es del G20-FMI con apoyo de todos los poderes locales. Alternativa a crear desde abajo y a la izquierda.

Argentina, crisis de la deuda y acuerdo con el FMI: Camino a un nuevo colapso del modelo
20 de septiembre de 2018
Por Carlos Carcione (Rebelión)

El primer acuerdo del gobierno Macri con el FMI duró apenas dos meses. Solicitado por el gobierno y firmado en junio cuando el Banco Central argentino demostró su incapacidad para frenar la corrida cambiaria. Los 15.000 millones de dólares, de un total de 50.000, hechos efectivos en ese mes se evaporaron, aspirados por la crisis. Para finales de agosto, en medio de una nueva corrida, la devaluación del peso superaba el 100% en apenas 6 meses, Macri pidió al Fondo el adelantamiento a 2019 de los desembolsos previstos para el 2020 y, según versiones, como parte de esta negociación, se estaría estudiando un refuerzo de otros 15.000 millones de dólares para el nuevo programa 1 .
Unos días después, cuando la corrida cambiaria se había convertido en crisis política, el gobierno anunció nuevas medidas de ajuste; una reestructuración del organigrama de funcionamiento del gobierno eliminando la mitad de los ministerios, y el llamado a lo que denomina “peronismo racional”, expresado en los gobernadores del PJ, a un acuerdo para aprobar el presupuesto de 2019 que contempla las exigencias del Fondo.
Sobre la base de estas “señales” y con el fracaso consumado del acuerdo de junio, el FMI aceptó comenzar a negociar un segundo acuerdo. Al tiempo que la directora general del organismo, Cristine Lagarde, confesaba en el Financial Times de Londres el 11 de septiembre, su temor de que las crisis de Argentina y Turquía se convirtieran, vía efecto contagio, en una nueva crisis mundial de la deuda.
No esta demás señalar que cuando el FMI todavía pronosticaba un 2018 sin mayores sobresaltos en la economía mundial, nosotros, desde anticapitalistas en red, alertamos sobre la posibilidad de un nuevo capítulo de la crisis internacional empujado por la inminente crisis de la deuda y la guerra comercial de Trump 2 .
Que estamos atravesando una “tormenta”, que el país ha vivido por por encima de sus posibilidades, que el déficit fiscal, que los subsidios, que la sequía, la falta de confianza, o la mala comunicación del plan, etcétera. Estas son algunas de las explicaciones de Perogrullo que desde el gobierno ensayan como causas locales de la actual crisis, además del impacto, ese si indudable, de la crisis capitalista mundial.
Sin embargo ninguna de estas explicaciones puede revelar por qué el acuerdo con el FMI de junio pasado, que incluye el mayor desembolso de la historia del organismo, ha fracasado en apenas 2 meses y es necesario renegociarlo. Las preguntas que hay que contestar son dos. La primera es develar las causas de fondo, estructurales, de las crisis recurrentes del capitalismo dependiente argentino. Y la otra es si la política económica del macrismo, independientemente de su claro carácter antiobrero, antipopular y antinacional, apunta a corregir o por el contrario profundizará esas causas estructurales, desembocando en un nuevo colapso.
Un patrón de acumulación basado en la fuga de capitales
Desde la quiebra del modelo de sustitución de importaciones a finales de la década de los 60 del siglo pasado, la elite dominante en el país buscó un nuevo patrón de acumulación de capital rompiendo la lógica de lareproducción ampliada 3 . Lo encuentra recién a mediados de los 70 con la dictadura militar y el plan económico de Martínez de Hoz, estimulado por el FMI y los capitales internacionales. Desde entonces hay una constante en la economía argentina: la fuga de capitales .
En varios estudios a lo largo de la última década, pero sobre todo en los realizados por el equipo de investigadores que encabeza Jorge Gaggero del CEFIDAR, se aportan importantes datos que son útiles para entender cómo funciona, desde entonces, el patrón de acumulación de las elites locales. En uno de ellos publicado en el 2010, por ejemplo, señala que: En 1974 la deuda externa era de US$ 7600 millones, y el capital fugado era prácticamente la mitad, US$ 3800 millones. En 1982 las cifras eran US$ 44.000 y US$ 34.000 millones, respectivamente. En 1989la deuda era de US$ 65.000 millones y los capitales fugados llegaban a US$53.000 millones. A fines de 2001 la deuda era de US$ 140.000 millones y lo fugado US$ 138.000 millones.
Esta dinámica continúa durante todo el periodo kirchnerista y por su puesto se mantiene en la actualidad. Un ejemplo de ello es que la información brindada por el Banco Central para el primer semestre de este año para la cuenta Formación de Activos Externos de Residentes (un eufemismo para la fuga) muestra que esta fue un 117 % superior a la del mismo periodo del año anterior, llegando a los 16.676 millones de dólares 4 . Teniendo en cuenta que ha seguido de esa manera, es indudable que se establecerá un nuevo record histórico de Fuga de Capitales.
Es importante señalar también que el acumulado de los bienes de argentinos en el extranjero bordean según fuentes citadas por Gaggero los 400.000 millones de dólares hasta el año 2014 5 . Lo que permite afirmar que en la actualidad es muy superior, sobre todo teniendo en cuenta que el mismo informe del Banco Central citado arriba, muestra que en los dos últimos años, es decir el periodo Macri, la fuga supera largamente los 50.000 millones de dólares.
De todas maneras es importante destacar, como lo hace la investigadora de la UBA Magdalena Rua, que se desarrollaron dos maneras de alimentar esta fuga. Afirma Rua que durante el periodo kirchnerista, a pesar de haber descendido la relación Deuda –PBI, la fuga no se interrumpió, por el contrario se mantuvo en niveles similares a los actuales, pero financiada esencialmente por los superávit que el extraordinario periodo de precios internacionales de los cereales generó 6 .
En síntesis, financiada por deuda externa durante gran parte de las últimas cuatro décadas o por el superávit de cuenta corriente como ocurrió en una parte del periodo kirchnerista 7 , el patrón de acumulación de la burguesía local no se asienta en la reinversión productiva de los excedentes logrados en la producción y por la explotación del trabajo o por el diferencial obtenido por los precios extraordinarios de los comodities exportados (plusvalía extraída o renta agraria obtenidas), sino en la búsqueda de una valorización financiera de ese excedente vía fuga de capitales. Esto muestra al pasar, la íntima relación de los grandes grupos económicos locales con el capital financiero internacional y sus definidos rasgos mafiosos, especulativos y parasitarios.
Endeudamiento creciente, especulación y ajuste permanente, las herramientas del saqueo
En un artículo del 1 de enero de 2018 en el periódico El País de España 8 se afirmaba que a pesar de que la deuda argentina había crecido un 35% durante los dos años de mandato de Macri hasta entonces, ubicándose en los 342.000 millones de dólares para diciembre de 2017, señalaba que el consenso general (entre los funcionarios e inversores) era que esa deuda era sostenible en el tiempo. Para entonces la relación Deuda/PBI se ubicaba alrededor del 54%.
Apenas meses después Argentina debe recurrir al crédito más importante en la historia del FMI para no caer en la cesación de pagos y cumplir con el servicio de esa deuda que, en enero para El País era “sostenible”. Si una parte de las causas de esta situación se debe buscar en la evolución de la crisis económica internacional, las causas locales inmediatas, más allá de las estructurales que señalamos más arriba, tienen que ver con la política económica específica que desarrollo el macrismo desde el mismo momento de su asunción al gobierno. La liberación del tipo y las operaciones de cambio, la desregulación financiera, la eliminación de las retenciones para el agro y la minería, el aumento de la base imponible para el impuesto a las ganancias, y el pago de la deuda contraída por el gobierno De la Rúa a los fondos buitres, pago que estaba suspendido desde finales de 2001, entre otras, no lograron atraer las tan propagandizadas “inversiones de capitales” que vendrían al país cuando nos “abriéramos al mundo”. Pero si alimentaron un flujo de capital especulativo de cortísimo plazo. Cuando esos capitales especulativos comenzaron a desprenderse de los títulos y bonos en pesos del gobierno y pasarse a dólares para realizar una ganancia obscena obtenida por esa especulación, la burbuja de las LEBAC y otros instrumentos financieros especulativos estalló.
Por otra parte el llamado “ajuste en dos tiempos”, o “gradualismo”, en el ajuste neoliberal que se propuso al inicio del gobierno Macri y que duró hasta el inicio de la corrida, fracasó. El síntoma más claro del fracaso fue frente a la ofensiva del gobierno en diciembre pasado por imponer la reforma de la seguridad social y la reforma laboral, el fuerte rechazo del movimiento de masas impidió la segunda y llevó a que no se pudiera llevar el ajuste hasta donde pretendía Macri. Porque La eliminación de subsidios, el ataque al salario, el crecimiento de los despidos y del desempleo, la disparada inflacionaria, la recesión económica, similar en números de caída de producción y consumo al 2001, aunque brutales para la población, son insuficientes para encontrar el camino hacia el “país normal” que Macri le prometió a las Elites del país y extranjeras. Por eso a cada nuevo acuerdo con el Fondo sigue una nueva ronda de ajustes.
Frente a esta situación y al estallido de la burbuja especulativa 9 , sobrevino una nueva crisis de la deuda en el país. Los números son contundentes: A pesar del “apoyo” del FMI y de que, durante 2018 se pagarán en total algo más de 78.000 millones de dólares de deuda, el stock total de deuda al contrario de reducirse, aumentará, pasando de los 342.000 millones de dólares de finales de 2017 a superar los 390.000 millones a finales de 2018 (ver números actuales en Observatorio Fiscal) 10 . Y la deuda habrá pasado del 54% del PBI a representar a fines de 2018 un 107% del mismo como señalan los propios consultores burgueses 11 .
Entramos como en oportunidades anteriores, en una dinámica de grandes confrontaciones para definir ganadores y perdedores de esta crisis. Para evitar que se consolide un nuevo saqueo hacia el pueblo, los trabajadores y el país, las grandes mayorías que viven de su trabajo deben enfrentar con su movilización este pacto de Macri con el FMI y derrotarlo. La alternativa vuelve a ser: nuevo colapso del capitalismo dependiente argentino o modelo alternativo anticapitalista. 
Notas:
3 Carlos Marx, Acumulación y Reproducción Ampliada El Capital, libro 2do. Capítulo 1
4 Fuga de capitales primer semestre de 2018 Ámbito Financiero con datos del BCRAhttp://www.ambito.com/928345-la-fuga-de-capitales-se-duplico-en-el-primer-semestre-alcanzo-los-us-16676-millones
7 Hay estudios que demuestran en base a números oficiales que durante el periodo Kirchner, el aumento en la producción se basó esencialmente en la utilización de la capacidad instalada y no en la ampliación de la capacidad productiva. En algunas ramas como petroquímica y otras, hubo inversión productiva, el resto del aumento de la inversión en ese periodo se explica por la ampliación de la capacidad de almacenamiento.
8 El País España, La deuda argentina creció 35% desde la llegada de Macri.https://elpais.com/economia/2018/01/01/actualidad/1514832832_626904.html
9 Que sin dudas se extenderá a otros emergentes.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246748

19 de septiembre de 2018

I. El ajuste y militarización es del G20-FMI con apoyo de todos los poderes locales. Alternativa a crear desde abajo y a la izquierda.

Crisis en Argentina: salarios, moneda y socialismo

15 de septiembre de 2018

Por Rolando Astarita
La inflación en el mes de agosto fue del 3.9%; el acumulado del año es 24,3%, y de agosto de 2017 a agosto de 2018 la inflación fue 34,4% (Indec). Las subas salariales en 2018, y hasta agosto, habrían rondado el 20% (los datos del Indec sobre salario son hasta junio). La inflación pronosticada para septiembre estaría entre el 5 y 6%. Para el año, la inflación estaría por encima del 42%. Todo indica que los salarios, en el curso de 2018, crecerán muy por debajo de esa cifra. Y en todo caso, si la lucha de clases arranca aumentos salariales, lo más probable es que sigan subiendo los precios y el dólar. O sea, la respuesta del capital y el Gobierno apunta a derrotar a la clase obrera amenazando –además del desempleo con una espiral de subas de precios y del tipo de cambio.

Pero en ese caso la perspectiva es que la moneda nacional progresivamente deje de actuar como medida de valor, medio de pago e incluso medio de cambio (y de hecho, ya ha dejado de ser reserva de valor, o medio de atesoramiento). De ahí la propuesta de que Argentina vuelva a establecer una caja de conversión (o convertibilidad), adelantada por Larry Kudlow, presidente del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, y por la editorialista del Wall Street Journal, Mary O’ Grady. Si bien todo indica que no existen condiciones políticas –tampoco económicas- para la dolarización completa de la economía, el reclamo sustancial es por una moneda fuerte, necesaria para restablecer la disciplina de la ley del mercado. Es que en alta inflación (o hiperinflación) la constricción de la ley del valor se debilita, ya que el dinero deja de encarnar tiempo de trabajo, y no hay forma de comparar productividades y valores. Por eso, en alta inflación, tampoco hay manera de que el capital se determine como valor en proceso de autovalorización. La caída de los salarios reales vía alta inflación (o hiperinflación) tiene esta limitación.

En consecuencia, restablecer la constricción monetaria equivale a restablecer el poder disciplinador del mercado –de la ley del valor- sobre el trabajo y en beneficio del capital de conjunto. En este punto es conveniente recordar que el dinero en manos del capitalista es la forma de existencia en que el capital inicia su proceso de valorización, y como tal, es poder social sobre la clase obrera.

Sin embargo, y dado que no existen condiciones políticas y económicas para la dolarización, todo indica que el gobierno de Cambiemos apuesta a anclar el dólar alrededor de los $40, y contener la suba nominal de salarios. Pero por ahora pierde reservas sin detener la suba de la divisa. Solo en la última semana el dólar aumentó 7,2%, para volver a superar los $40, a pesar de que el Banco Central vendió 395 millones de dólares. Y nadie puede asegurar que se mantenga en ese precio en las próximas semanas. Tampoco que los precios no sigan subiendo en espiral. La crisis se desarrolla con una dinámica caótica, de manera que es imposible prever sus ritmos y formas.

Es necesaria una alternativa socialista
La crisis cambiaria y la suba de  precios se desarrollan en un marco de ventas en caída, ruptura de la cadena de pagos, freno de las inversiones y desplome del consumo. Desaparecen las horas extras; se extienden las suspensiones y los despidos; y el cierre de talleres y comercios. Lo cual deprime más la demanda e intensifica la recesión. En este contexto el mensaje de los capitalistas y gobernantes es: “si los trabajadores pelean por recuperar salarios habrá más desocupación”. Y también: “si no resignan conquistas laborales, no habrá inversión”.

De manera que las subas del tipo de cambio y de precios, por un lado; y el desempleo (o la amenaza de desempleo), por el otro, atenazan a la clase trabajadora. Por eso, es necesario luchar, pero también ser conscientes de que la fuga de capitales, el aumento de precios, los despidos y suspensiones, no se paran con simples movilizaciones sindicales, ni con las tantas veces mentada “relación de fuerzas”. Las luchas reivindicativas pueden arrancar paliativos, pero no bastan para superar las contradicciones de la sociedad capitalista. Tampoco se arreglan las cosas con medidas del tipo “imprimir dinero hasta acabar con el desempleo”. Ni cambiando las figuritas de las altas esferas del Estado; o prohibiendo, por ley, las crisis, la desocupación y los aumentos de precios. El cretinismo parlamentario y el curanderismo social burgués sólo refuerzan la ideología de la clase dominante, y llevan a las masas trabajadoras a la frustración y el desánimo. Es necesario discutir un programa integral, que abra una perspectiva socialista. Lo cual implica plantear el enfrentamiento en términos de la lucha de clases.
Pero además, es necesario aprender de la historia. Frente a las crisis de 1975, 1981-1982, 1989-1991, 2001-2002 (profundas devaluaciones, alta inflación, caída dramática de los salarios y empeoramiento de las condiciones laborales), los programas reformistas burgueses y pequeño burgueses a los que adhirió (y adhiere) el movimiento obrero, no constituyeron solución ni alternativa. Y con la actual crisis el resultado no va a ser muy distinto, en tanto subsista el poder del capital, y la clase obrera no oponga una alternativa radical de cambio social.
Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como: “Crisis en Argentina: salarios, moneda y socialismo”

Las "zonas de sacrificio" son los inicios del actual ajuste y militarización del G20-FMI

“Zonas de sacrificio”, acción política de clase y ecosocialismo

10 de septiembre de 2018
Por Maximiliano Rodríguez (Rebelión)
Existe la idea en la izquierda de que la problemática medioambiental es una cuestión ajena a las clases sociales. Pareciera que compete a la ciudadanía, a la humanidad, a las personas conscientes, etc. Los más fieles a la ortodoxia, admitiendo la existencia de éstas, pero al no calzar con sus representaciones idealizadas, argumentan que en este tipo de problemáticas dichas diferencias se diluyen, adquiriendo un carácter indeterminado, “aclasista”.
Por el contrario, sostenemos que la problemática medioambiental es una cuestión que involucra especialmente a las distintas clases sociales. Ninguna solución puede existir al margen de éstas, y de sus respectivos intereses y proyectos. Y aún más, en el estadio actual del capitalismo global, la problemática medioambiental no es sino una expresión de “la lucha de clases realmente existente”.
Esta es una contradicción del capitalismo que emplaza directamente a la moderna clase obrera. Golpea sus condiciones de vida, y abre espacio para su constitución como actor político con capacidad de acción colectiva propia, y posibilidad de organizar y aunar extensos sectores populares tras un proyecto de transformación social.
La izquierda tiene que tomar nota respecto de las nuevas realidades que impone la actual etapa del capitalismo y las formas que adopta la lucha de clases, y debe dar cuenta de estas en lo político-programático. En el asunto medioambiental, el desafío está en la formulación de un ecologismo obrero. O sea, un ecologismo que se asiente en la moderna clase trabajadora y que además se inserte en el proyecto emancipador histórico de esta clase: el socialismo.
Este ecosocialismo tiene que diferenciarse de las intenciones, deseos piadosos y asistencialistas reactivos a la emergencia con las víctimas de las desastrosas, e incluso mortales, consecuencias medioambientales del desarrollo capitalista, rechazar la invocación a principios abstractos de reglamentación social e idealizaciones románticas de tiempos pasados de la humanidad; para, en cambio, fundamentarse en las posibilidades que ofrecen el desarrollo de las contradicciones capitalistas y la descarnada realidad de la lucha de clases.
Las “zonas de sacrificio” del capitalismo chileno
La situación que actualmente padecen los habitantes de las comunas de Quintero y Puchuncaví en la V región se suma a otros hechos de similar naturaleza que han afectado a distintas localidades del país en los últimos años (Freirina, Chiloé). El común denominador de todos ellos responde a la anatomía específica que el desarrollo del capitalismo en Chile le ha impuesto a la actividad económica.
Históricamente, y liberado de toda traba bajo la fase neoliberal, la incesante búsqueda de ganancias ha llevado al gran capital en Chile a afincarse en la explotación rentista de recursos naturales: minería, pesca, acuicultura, actividad forestal, agroindustria, etc., las cuales le han permitido extraordinarios y permanentes niveles de rentabilidad.
Complementariamente, y parte del mismo complejo industrial, se ha instalado paralelamente a dichas actividades una industria manufacturera procesadora de recursos naturales de escaso valor agregado y altamente contaminante: fundiciones, plantas de procesamiento de pescado y elaboración de celulosa, etc.
Bajo esta modalidad de acumulación se han configurado zonas enteras en que, en el altar del crecimiento económico, sus habitantes son población sacrificable. Si bien no se reconoce oficialmente, para nadie es un misterio que para las propias autoridades hay zonas del país cuya población debe cargar con los costos medioambientales que el capitalismo chileno genera, incluso a costa de su propia salud. Son las denominadas “zonas de sacrificio”.
Entre estas comunas se encuentran: Tocopilla, Mejillones y Huasco en zona la norte; Quintero, Puchuncaví y Titil en el centro; y Coronel y Hualpén en el centro-sur del país. Ocho en total.
Trabajadores y zonas de sacrificio
Habitan en estas comunas unas 330 mil personas. Población con altos contingentes de pobreza, que la expone al chantaje económico del gran capital y sus representantes que les prometen empleos y mejores condiciones de vida.
Desde el punto de vista de la composición social destaca el marcado sesgo hacia las clases populares de su población, con especial predominancia obrera. Si a nivel nacional la clase obrera, con su grupo familiar incluido, se acerca al 44% de la población total, en las zonas de sacrificio esta proporción se eleva al 54%.
El 51% de ocupados que habitan en las zonas de sacrificio laboran como obreros, mientras que a nivel nacional es un 42%. Una proporción importante de estos (42%) se desplaza cotidianamente fuera de estas áreas. De este modo, con el flujo de obreros que habita en estas zonas y que se desplaza a trabajar fuera y aquel que, habitando fuera, se desplaza hacia dichas comunas, se tiene que un poco más de dos tercios (70%) de la clase obrera que se desempeña en las zonas de sacrificio corresponde a población lugareña, mientras que el resto es una población obrera “foránea”.
Las clases sociales ante la cuestión medioambiental
La cuestión medioambiental cruza transversalmente a la sociedad chilena, y seguramente irá cobrando mayor fuerza con el correr de los años.
Sus impactos son tales que obligan a las distintas clases sociales a tomar posición. Particularmente amplios sectores de las clases medias se sensibilizan con el tema, que puede llegar a constituirse en uno de los elementos para nuevos arreglos institucionales en el sistema de dominación burguesa. Arreglos que busquen encausar “racionalmente” la actividad de los capitales individuales en pos de garantizar la sostenibilidad general de la acumulación.
Las clases populares, en tanto, son impulsadas a la acción ante la desesperación por el deterioro de sus condiciones de vida y salud, llegando incluso a la pérdida de sus fuentes laborales y de sustento (pescadores artesanales, trabajadores de la industria salmonera).
Para la clase obrera, que sufre con particular fuerza las consecuencias del daño ambiental, esta lucha se constituye en otro espacio de su acción contra el capital. Un ámbito más de su experiencia como actor político.
Casos como los de Quintero y Puchuncaví literalmente constituyen para la clase obrera, una cuestión de vida o muerte. El capitalismo le pone ante una disyuntiva sin solución posible en este sistema de dominación político y económico. Las únicas alternativas reales dentro sus límites son simplemente una muerte lenta por envenenamiento o la miseria por falta de trabajo.
La alternativa socialista
El desastre ecológico es la expresión de las contradicciones que desgarran globalmente al capitalismo contemporáneo. Su solución demanda que la naturaleza de dicho régimen social sea cambiada. Se requiere que la producción adquiera una forma social distinta a la capitalista, una socialista.
Sólo la socialización de los medios de producción podrá poner a funcionar a la economía bajo un plan global que aproveche los avances científico-técnicos disponibles. Posibilitará además la puesta en práctica de patrones de producción y consumo socialmente racionales y que garanticen los equilibrios ecológicos, despojándolos a su vez del estrecho y peligroso marco al que los constriñe la incesante búsqueda de ganancias.
La solución de la cuestión medioambiental, por tanto, se inscribe necesariamente dentro del proyecto emancipador de la clase obrera. No hay otro actor que pueda dar una respuesta real y definitiva al problema.
Consideraciones para una política ecosocialista
Algunas consideraciones acerca del ecosocialismo como programa político de los trabajadores.
- Renovación programática de la izquierda
Una de los asuntos que el desastre ecológico del capitalismo ha desnudado con particular crudeza es la obsolescencia del programa industrialista levantado por la izquierda durante el siglo XX. La industrialización ha dejado de ser una demanda revolucionaria en tanto que lo que hoy enfrenta la clase obrera no es la pobreza derivada de la falta de desarrollo industrial capitalista, sino de las consecuencias que este último impone sobre sus condiciones de vida.
Ya nada soluciona que la producción pase del capital privado al Estado, para que éste a su vez emule y sustituya a la burguesía como agente del desarrollo económico. De hecho, precisamente los sucesos de Quintero y Puchuncaví han develado la responsabilidad de empresas modélicas de la fase desarrollista del capitalismo chileno.
Si alguna vez el desarrollismo burgués y el socialismo pudieron haber tenido puntos en común en sus respectivas agendas programáticas, hoy ya no. Para efectos de la acción política de la clase obrera, deben quedar claramente diferenciados el capitalismo de Estado del socialismo.
El industrialismo no constituye una opción ecológicamente viable. La reciente emergencia de nuevas potencias industriales ha demostrado que si se replicara el patrón de desarrollo de los capitalismos desarrollados las consecuencias medioambientales serían insostenibles. No resulta ecológicamente factible que los países monten individualmente una industria propia a escala nacional a imagen y semejanza de los grandes centros de la acumulación mundial.
Por lo mismo, el ecosocialismo requiere una perspectiva internacional. La racionalización de los procesos de producción y consumo que éste implemente no podrán ser completos si no se llevan a cabo en un marco que traspase las fronteras nacionales, y bajo el principio de una nueva división internacional del trabajo que aproveche racionalmente el actual desarrollo de las fuerzas productivas. La tragedia medioambiental encontrará una solución sostenible y definitiva sólo con la integración económica de las naciones basada en la complementariedad socialista, en oposición a la actual integración de competencia capitalista.
- Conciencia y acción de clase
Otro de los elementos que ha evidenciado la situación de las zonas de sacrificio ambiental en Chile es la separación que enfrenta la clase obrera en relación al lugar de trabajo con el que ella y su núcleo familiar habitan. A partir, entonces, de esta separación relativa entre las condiciones de vida y las condiciones salariales-laborales, las cuales no tienen por qué tener una conexión directa entre sí, bien pueden originarse comportamientos diferenciados -y hasta contradictorios- en el seno de esta.
Precisamente una de las potencialidades de la problemática medioambiental para la clase obrera es la necesidad que se le plantea a crecientes contingentes de esta de elevarse por sobre la conciencia corporativista-sindical /1, y confluir además en la acción con otras clases populares.
- Independencia de clase
Finalmente, las organizaciones de izquierda que actúen en el seno de los trabajadores deben ante todo velar por preservar su independencia de clase. Esclarecer a ojos de estos los distintos intereses en juego con el fin de que no terminen siendo usados como elemento de fuerza en las pugnas inter burguesas. Evitar que la clase obrera se desgaste y divida inútilmente librando una guerra que no es la suya.
www.puntofinalblog.cl
1/De hecho, fue Marcos Varas, presidente del sindicato de ENAP, quien rápidamente salió a deslindar responsabilidades de la estatal en la crisis de Quintero y Puchuncaví. Sibilinamente esgrimió la condición estatal en defensa de esta, deslizando supuestos intereses privatizadores tras las voces del gobierno que la señalaban como responsable. Cabe recordar que los gobiernos corporativos de ENAP y Codelco contemplan la presencia de representantes sindicales en sus respectivos directorios. Varas es precisamente, a parte de presidente del sindicato, miembro del directorio de ENAP.

18 de agosto de 2018

I. El uso de la lógica del Capital bloquea atender a las luchas e investigaciones de los de abajo.

La lógica del Capital y su naturalización hasta convocar al debate

Los impactos socioambientales del coche eléctrico:
un debate necesario17 de agosto de 2018

Por Guillermo Otano Jiménez
The Conversation


El pasado 8 de noviembre, la Comisión Europea lanzó su iniciativa para fomentar “el liderazgo mundial de la UE en el ámbito de los vehículos limpios”. El desafío es doble: por un lado, lograr posicionar la industria automovilística europea a la vanguardia de la innovación y el desarrollo tecnológico necesario; por otro, reducir nuestras emisiones de CO² en un 40% de aquí a 2030, que es el compromiso adoptado en el Acuerdo de París.
En este sentido, la piedra angular del nuevo paradigma de la “movilidad limpia” son los denominados “coches híbridos o eléctricos” que, poco a poco, van haciéndose con una cuota de mercado cada vez mayor. En España, por ejemplo, los coches híbridos y eléctricos suponen sólo el 0,69% del mercado, pero, en los últimos dos años, las matriculaciones se han duplicado (de 6.180 vehículos en 2016 a 13.021 en 2017). De hecho, el Gobierno ya está buscando la manera de incentivar su compra. Y no es el único. Se trata de una tendencia global, incluso en aquellos países donde su arraigo es mayor.
En esa línea, Inglaterra y Francia han anunciado recientemente su intención de prohibir la venta de automóviles diésel y gasolina a partir de 2040. Las grandes ciudades europeas como Londres, Roma, Barcelona o Madrid están implantando medidas similares para reducir la contaminación de los tubos de escape: desde zonas de acceso limitado para ciertos vehículos a motor hasta prohibiciones de estacionamiento, pasando por restricciones de velocidad.
Todos estos incentivos públicos contribuirán, sin duda, a incrementar la demanda de coches eléctricos en los próximos años. No obstante, nada de esto sería posible sin las innovaciones técnicas que han visto la luz en la última década, las cuales han posibilitado la creación de una nueva generación de baterías de litio. Sus costes de fabricación siguen siendo más elevados que el de las baterías de plomo-ácido que emplean los coches convencionales. Sin embargo, ofrecen cada vez mayor autonomía y mejores prestaciones, al tiempo que reducen significativamente la contaminación y sus efectos nocivos sobre la salud y el medioambiente.  

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245377

II. El uso de la lógica del Capital bloquea atender a las luchas e investigaciones de los de abajo.

[UAC] AGRUPACIÓN MEDIOAMBIENTAL DEFENDAMOS ISLA HUAR, RESPECTO A LA FUGA MASIVA DE SALMONES, EN EL SECTOR PUNTA REDONDA.

Comunicaciones OLCA

Isla Huar 14 de agosto de 2018
COMUNICADO PÚBLICO 
AGRUPACIÓN MEDIOAMBIENTAL DEFENDAMOS ISLA HUAR, 
RESPECTO A LA FUGA MASIVA DE SALMONES, 
EN EL SECTOR PUNTA REDONDA ISLA HUAR.
Como organización sin fines de lucro, que busca priorizar la Defensa y Protección de los Recursos Naturales de Isla Huar, declaramos estar profundamente preocupados por el daño medioambiental, sin precedentes, que puede estar generándose tras el escape de miles de salmones. Lo anterior, ocurrido en el Centro de cultivo Punta Redonda de Marine Harvest S.A. en Isla Huar.
Según informes de la Superintendencia de Medio Ambiente al Tribunal Medio Ambiental de Valdivia, del día 23 de julio de 2018:
“los hechos acaecidos y la hipótesis de riesgo creada, hacen presumir que existen incumplimientos graves a obligaciones ambientales de la empresa, referidas a labores de mantención, puesta en marcha del plan de contingencias, así como otras obligaciones referidas al manejo operacional del CES (Centro de Cultivo de Salmones).”
Los cuales dan como resultado, el escape masivo de alrededor de 600 a 900 mil salmones del Atlántico, lo cual según la SMA (Superintendencia del Medioambiente):
“no debió haber acaecido si la empresa hubiere cumplido estrictamente sus obligaciones ambientales asociadas al manejo diligente del CES, considerando que fue la única instalación de la zona que sufrió este evento”.
Agregan que;
“(…) con la investigación realizada a la fecha se determinó que existen dos causas principales para esta emergencia ambiental, y que dicen relación con las condiciones meteorológicas y las condiciones y/o mantenciones de las estructuras del CES. El hecho de que no se hayan dañado los demás CES que operan en el sector, impide atribuirle la responsabilidad exclusiva a las condiciones climáticas como factor causante del incidente, pues la rotura  no se habría producido o hubiera sido menor, si las jaulas hubieran estado debidamente mantenidas. Al respecto, la falta de revisión diaria y quincenal que se debía haber realizado a las jaulas, se estima como un factor absolutamente relevante para la generación del incidente, pues si bien la emergencia tuvo aparentemente una combinación de factores naturales (meteorológicos) y antrópicos (negligencia, por la falta de revisión del CES), resulta posible inferir que las posibilidades de rotura de las jaulas hubieran disminuido, incluso no se habrían producido, si éstas hubieran estado bien mantenidas.
Como Agrupación Medioambiental, entendemos que la Isla Huar, más concretamente sus espacios terrestre y marítimo, son patrimonio natural de todos los huarunos sin exclusión, por lo tanto declaramos la necesidad de tomar medidas a corto y mediano plazo, en las que pretendemos:
Agrupación Medioambiental Defendamos Isla Huar
1. Ser parte del proceso de Investigación que lleva a cabo la Súper Intendencia de Medio Ambiente, sí también, nos haremos parte de las acciones legales para establecer el daño ambiental que afecta al patrimonio natural de la comunidad de isla Huar y sus alrededores. De esta forma nos hacemos parte de las medidas de reparación que se establezcan.
2. Realizar un seguimiento a la Medida Urgente y Transitoria (“MUT”) exigida por la Superintendencia de Medio Ambiente y ratificada por el Tribunal Ambiental, al CES Punta Redonda. Ésta consiste en la detención parcial del funcionamiento del Centro de Cultivo de Salmónidos Punta Redonda.
3. Establecer mesas de trabajo permanentes, entre la Comunidad Huaruna, Marine Harvest, Centros de Investigación y los organismos fiscalizadores del Estado, a fin de resguardar los intereses propios de nuestra comunidad.
4. Realizar ciclos de conversatorios entre Centros de Investigación, Universidades y otros actores CON la comunidad huaruna, a fin de poder estar informados con certeza acerca de las consecuencias a nivel ecosistémico, ocasionados por este episodio y otros ligados a la presencia de la industria Salmonera en nuestro país y territorio. Para ello ya contamos con el apoyo del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos y Ambientes Costeros de la Universidad de los Lagos (Centro I-Mar) el cual se comprometió a iniciar un vínculo permanente con la isla mediante la realización de actividades educativas e investigativas que iniciarán este segundo semestre del año.

Víctor Herrera Hernández                                                                            Sofía Almonacid Neumann
 10.417.977-0                                                                                                                 16.957604-1
 Presidente                                                                                                                        Secretaria
Oscar Muñoz Rodríguez
5.333.835-6
Tesorero


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Comunicaciones OLCA
Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales
Alonso Ovalle 1618 A, Santiago, Chile.


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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
prensa@asambleasciudadanas.org.ar
www.asambleasciudadanas.org.ar
facebook.com/unionasambleasciudadanas
http://twitter.com/prensauac
 
NUEVO 2018 -->(Cuadernillo Sistematización Encuentros de la UAC -PDF-) --> 
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